Un buen menú de anuncios se nos ofrece a la vista lleno de marcas
y productos con los que hemos convivido durante cien años porque, muchos de ellos, siguen
estando en los lineales de las grandes superficies y en nuestras mesas.
Ahora también podemos disfrutar del sabor de la creación publicitaria bien hecha, en su
punto, al dente.
Se trata de unos mensajes comerciales selectos, de alta cocina.