Jacopo Comin, más conocido como Jacopo Robusti e inmortalizado como Tintoretto, fue hijo de un tintorero de Venecia. Él mismo reconoció dos influencias principales en su obra: de su admirado maestro Tiziano, la luz y el color; de Miguel Ángel, el dibujo. Precursor del Barroco, fue uno de los pintores más influyentes del periodo.