A Luca Giordano, de Nápoles, amigo de José de Ribera y conocido en España como Lucas Jordán, el rey Carlos II le encargó decorar con sus frescos el Casón del Buen Retiro (sede de conservación, biblioteca, archivo y documentación del Museo del Prado). En «Claroscuro» se analizó esta obra suya con detalle desde el 15 de enero de 2002 y en semanas posteriores.