Italia mantuvo en el arte dieciochesco la condición de ejemplo a seguir... Carlos III, el Carlos VII monarca de Nápoles, a su regreso a España como nuevo rey trajo consigo el gusto por el arte italiano de su época, como el de Sebastiano Conca; llamó desde Madrid a su discípulo Giaquinto y a Tiépolo, cuyas obras influyeron en parte en el primer estilo de Francisco de Goya.