En la pintura del xviii español no se lograron quizá cotas tan altas como en el siglo anterior. Aun así, despuntaron figuras como Luis Eugenio Menéndez y sus celebrados bodegones; Francisco Bayeu, maestro y cuñado de Francisco de Goya; Mariano Salvador Maella, discípulo de Mengs; Luis Paret y sus escenas de corte... Desde abril de 2010 se abrió en el Museo del Prado una nueva sala específica para las obras de los autores del último tercio de esta centuria (ver en Espacio Cervantes).
A partir del arte barroco entroncado con el del siglo xvii, en el xviii se evoluciona a otro de estilo rococó, de cierta artificiosidad por un lado y, por otro, con cierta inclinación por las escenas costumbristas, para ir aproximándose en las postrimerías del siglo hacia un academicismo propiciado por la Ilustración que desembocará en el gusto neoclásico. En el libro El arte del siglo de las luces, promovido por la Fundación Amigos del Museo del Prado y presentado en enero de 2011, se detallan los diversos aspectos de esa evolución en consonancia con las transformaciones científicas, culturales y de mentalidad de la época (ver en Espacio Cervantes).