«Sábete Sancho», escrito el viernes santo de 2008 —60 años después de la publicación de su primer libro— hace homenaje al ceremonioso modo en que el Quijote se dirigía a su noble escudero.
Un hermoso poema, a lo largo del cual va entrelazando y tirando de las tres «cuerdas» que siempre jalan de su poesía: lo Erótico, lo Tanático, lo Numinoso. Y que constituye quizá el más reciente guiño al también «alumbrado» Matta, que en más de una ocasión manifestó que se identificaba con el sencillo y sensato Sancho Panza.
«Creo que me identifico con Sancho Panza, él representa el sentido común, lo sensual en todas sus vertientes»
«El vínculo con Sancho me resulta todavía más vivo que con el mismo Don Quijote. No es que yo me haya Sanchificado, pero el prodigio del campesino inmortal se me da tan próximo a la vivacidad de nuestra América, que veo en él a todos los errantes de la Patria Grande con burro y todo»