Centro Virtual CervantesCariátidesArtes

Artes > El arte de la fotografía > El papel de la fotografía > Nueva Lente > Publicidad

Publicidad
Página siguiente

 

Frente a otras publicaciones, más discretas a la hora de insertar avisos publicitarios, Nueva Lente se convirtió en partícipe del festín de los medios masivos y no rechazó en modo alguno el ingreso de anunciantes comerciales. Recuérdese que sus herederos, los jóvenes de la movida madrileña, también se confesaron fascinados por el universo kitsch de la publicidad. No por casualidad las canciones de grupos como KK de Luxe y las primeras películas de Almodóvar demuestran ese interés que para ellos tuvo el lenguaje publicitario. Consciente de ello, Francisco Caja hace hincapié en un factor, y es que la mitad de las páginas de la revista consistían en anuncios.

No obstante, este modelo de financiación no duró demasiado. Caja lo explica con crudeza: «La industria fotográfica determinó que ciertos individuos eran ciertamente impresentables para vender sus cámaras, y que el mundo anterior se había acabado y que los estereotipos de mercado eran diferentes». El propio Jorge Rueda guarda en su archivo una carta remitida por la firma Canon en la que anunciaba el retiro de su publicidad en Nueva Lente «por el tono lamentablemente vulgar de las páginas de la revista».

Desde luego, el mercado impone estos vaivenes, y son los patrocinadores quienes libremente calibran la idoneidad de los medios para difundir ciertos productos. No obstante, y pese al tono más o menos provocador de su línea editorial, Nueva Lente conservó por un tiempo la confianza de prestigiosas compañías. Tales fueron los casos de Coca-Cola (n.º 0), Pix (n.º 13, marzo de 1973; n.º 14, abril de 1973; n.º 15, mayo de 1973), Linhoff (n.º 25, marzo de 1974), Bauer (n.º 53-54, julio-agosto de 1976) y Eumig (n.º 86, junio de 1979).

En el ámbito gremial, Nueva Lente se hizo asimismo eco de la aparición de Everfoto 4: Anuario de la fotografía española, publicado por la editorial Everest (n.º 53-54, julio-agosto de 1976), y también difundió sus primicias particulares poniendo en práctica eso que ahora llaman autopromoción (n.º 23, enero de 1974).

Página anteriorSubirPágina siguiente

Centro Virtual Cervantes © Instituto Cervantes, . Reservados todos los derechos. cvc@cervantes.es