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La Iglesia de San Pietro in Montorio es el primer edificio
que se construye en el llamado complejo español del Gianicolo, conformado por la
iglesia, el Tempietto de Bramante, la Academia de España y Villa Vaini, actual residencia
del Embajador de España en Italia y Liceo Español Cervantes.
Sus orígenes conocidos se remontan a la primera mitad del
siglo IX, siendo
ocupado por diferentes órdenes religiosas hasta que a inicios del siglo XV quedó abandonado. En 1472 el
beato español Amadeo Menes da Silva consigue, por medio de una bula de Sixto IV, permiso
para construir un monasterio franciscano en este lugar, lo que se empezó a realizar
gracias a la ayuda inicial que recibió del rey de Francia Luis XI y, de una manera
continuada, de los Reyes Católicos, ayuda real no interrumpida, motivo por el cual
España mantiene el patronazgo de esta fundación franciscana.
Como queda dicho, la construcción del templo se debió
iniciar hacia 1472 y fue consagrado el 9 de junio de 1500 por el papa Alejandro VI Borja.
Su diseño se atribuye a Baccio Pontelli, principal
arquitecto de Sixto IV en Roma, y mantiene en líneas generales, un estilo típicamente
franciscano, que se utilizará de modelo para otros edificios de la primera mitad del
siglo XVI.
La configuración actual del entorno se debe a las
modificaciones realizadas por Felipe III, al producirse un derrumbamiento de la plaza que
existía a los pies de la iglesia. Se construye un talud amurallado con contrafuertes que
protege toda la zona recayente a Via Garibaldi, rehaciendo la plaza en una cota un poco
mas baja, motivo por el cual se realiza la doble escalinata que hoy día aún da acceso a
la iglesia. También se instaló una fuente llamada La castellana,
desgraciadamente desaparecida en el siglo XIX con motivo de la guerra de 1849 que también causó graves daños
en el presbiterio y provocó la destrucción del campanario, reconstruidos ambos
posteriormente.
La fachada de piedra es de líneas muy austeras y está
dividida por una gran cornisa central y adornada de un frontón con el escudo de España.
Se accede al interior a través de una puerta con sobria decoración pétrea. Ya en el
interior, destaca la planta de una sola nave con cinco capillas a cada lado, de las cuales
las dos últimas, realizadas por Giorgio Vasari y Daniele da Volterra, forman como un
transepto, por su mayor tamaño.
Si su exterior es singular más lo es su interior, no sólo
por las capillas citadas, sino por algunas de las restantes, realizadas y decoradas por
los mejores artistas del momento. Así por ejemplo, en el lado izquierdo, la segunda
capilla, dedicada a San Francisco, fue diseñada por Bernini, que juega con la luz de las
ventanas para valorar el altar y el relieve Éxtasis de San Francisco, de su
discípulo F. Baratta. La cuarta capilla, que forma un cuerpo cúbico perfecto, con
cúpula y linterna, está decorada con estucos de gran belleza y la tabla del altar mayor Descendimiento
es del pintor caravaggesco Dirk van Baburen.
En el lado derecho, destaca la primera capilla, con
pinturas al óleo sobre muro, de Sebastiano del Piombo, representando La flagelación,
San Pedro, San Francisco, Isaías y Matías, con sus dibujos originarios atribuidos a
Miguel Ángel. De éste será también la supervisión y aprobación, por encargo de Julio
III, de la anteriormente citada capilla del Vasari, que contiene además una Conversión
de San Pablo del propio Vasari.
Por último en el altar mayor de la iglesia estuvo desde
1523 a 1793 la Transfiguración de Rafael, dada expresamente a la iglesia por
Clemente VII Medici y que después de su expolio por las tropas francesas fue reclamada
por el Vaticano, donde hoy puede admirarse.
Enrique de Álvaro
Secretario de la Academia de España en Roma
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