|
Originariamente hospital para los naturales de la Corona de
Aragón, como la de Santiago era para los de Castilla, la iglesia propiamente dicha ya
existía en el siglo XIV, aún cuando la actual dedicada a la Virgen de Montserrat, responde a las
transformaciones que en el siglo XVI introdujese en el anterior edificio el proyecto de Antonio de
Sangallo, el Joven. La fachada, de finales del siglo XVI y actualmente muy restaurada, es obra de Francisco de Volterra. El
interior, de una sola nave, ha sido también objeto de numerosas restauraciones, siendo la
más importante la que en el siglo XIX llevaron a cabo Giuseppe y Pietro Camporese, a la que sumaron otras
intervenciones en el siglo XX, la última en la década de los años noventa. Entre las numerosas capillas que
alberga, cabe destacar la dedicada a San Diego de Alcalá, donde se encuentran los restos
de los dos papas de la familia Borja o Borgia, Calixto III y Alejandro VI, con estelas
funerarias del escultor Felipe Moratilla. En esa misma capilla y hasta su traslado al
panteón real del monasterio de El Escorial, estuvieron los restos del rey Alfonso XIII,
fallecido en Roma en febrero de 1941.
Por su actual dedicación a la Hispanidad, es de recordar
la capilla de la Virgen del Pilar, cuya imagen figura en lienzo atribuido a Carlo Saraceni
(1585-1626).
La iglesia, como el adjunto palacio, especialmente en su
claustro, conservan también esculturas, lápidas y monumentos funerarios y conmemorativos
procedentes de la Iglesia de Santiago de los Españoles, tras su abandono en el siglo XVIII. En el salón de actos se
encuentra el monumento funerario con busto de su titular, el cardenal Pietro Montoya, obra
de Gian Lorenzo Bernini.
Manuel Espadas Burgos
Director de la Escuela Española de Historia y Arqueología en Roma
|
|