Humanista en sentido amplio, este pontevedrés (1906-1996) cultivó disciplinas tan dispares y a la par vinculadas como la literatura, la historia, la psicología, la antropología y la arqueología. Su trayectoria académica relaciona con brillantez todos esos saberes. Obtuvo el grado de doctor en Derecho y en Filosofía y Letras, y a partir de 1927 se aplicó a la docencia en el Instituto de Bachillerato de su ciudad natal, escenario preferente de su progresión intelectual. Preocupado hondamente por las cosas de su tierra, fundó en 1923 el Seminario de Estudios Gallegos, y cuatro años después, el Museo de Pontevedra, de cuya dirección se hizo cargo desde 1942 hasta 1986. Como es fácil de imaginar, el repertorio de dicho museo viene a ser parte del patrimonio cultural de don José Fernando, siempre afecto a la tradición y etnografía galaicas.
Su tarea a favor de la gran herencia gallega tuvo un nuevo jalón en el Instituto Padre Sarmiento de Estudios Gallegos, por él dirigido desde 1927 hasta 1976. Honrando esa entrega, accedió a los sillones correspondientes de la Real Academia Gallega y de la Real Academia de la Historia. En el plano institucional, ejerció como consejero de Cultura desde 1982 hasta 1983, formando así parte del primer gobierno autónomo.
Aparte del voluminoso ciclo de estudios que rotuló Pontevedreses Universales, los anaqueles de las bibliotecas privilegian ensayos como el que consagró a La basílica de Santa María la Mayor de Pontevedra (1991). En todo caso, los estudiosos consideran de consulta obligada títulos de Filgueira Valverde como La artesanía en Galicia (1953), Camoens (1958), Con Rosalía de Castro no seu fogar (1974), Los canteros gallegos (1976), Cruceiro (1976), Adral (1979), Sobre lírica gallega medieval y sus perduraciones (1977), Tiempo y gozo eterno en la narrativa medieval: La cantiga CIII (1982), Castelao na lembranza (1987), Fray Martín Sarmiento (1981) y Con Otero Pedrayo (1990). No obstante, justificando la presencia del insigne estudioso en este apartado, destacaremos con mayor brío los escritos que dedicó a Santiago de Compostela, comenzando por sus celebradas Historias de Compostela (1970).