Centro Virtual Cervantes
Artes

Ciudades Patrimonio > Santiago de Compostela > De paseo > 26. Casa Pazo de Vaamonde
Santiago de Compostela

26. Casa Pazo de Vaamonde

Galería de imágenes

En El Conde Lucanor, don Juan Manuel introduce como personaje a aquel deán de Compostela, a la sazón sobrino del arzobispo, que solicitó a don Illán, gran maestro de Toledo, que le enseñara los secretos de la nigromancia. El cuento tiene su lección moral y le sirvió a Francisco Rico para investigar la homología estructural de la brujería y la literatura durante el Primer Congreso Nacional de Brujología, celebrado en San Sebastián en 1972. A modo de ejemplo principal, Rico aludía en aquel discurso a la vida y andanzas de doña Antonia de Acosta Maxía en el Madrid de Felipe IV. Entre los bellos conjuros de esta hechicera, mencionaba el ensayista uno que nos gusta repetir: «Conjuroos, habas, / con San Pedro y con San Pablo, / y con el apóstol Santiago; / con el portal de Belén, / con la casa santa de Jerusalén; / con el mar y las arenas, con el cielo y las estrellas». A veces, este tipo de salmodia es útil para liberar malos humores. Cuando menos, sirve para arrancar poesía de soportales como los que ahora nos guarecen de la lluvia, ante la puerta de la Casa Vaamonde, sede del Consorcio de Santiago.

En contraste con la solemne apariencia de esta edificación del siglo xviii, el vecino callejón de Entrerrúas, minúsculo y riguroso, incluye un ingrediente expresionista en el paisaje. Más espacioso, el pazo se organiza en un bajo y dos plantas. En la fachada del primer piso, luce el escudo de rigor. La conciencia estética del escultor Francisco Ansorey se mide en el llamador de la puerta. También llama la atención de los soñadores la cristalera de la puerta interior, idónea para ser descrita en algún relato misterioso.

No es éste el único espacio para el ensueño en la ciudad de las conchas. El convento barroco de las Mercedarias Descalzas, fundado por el arzobispo Andrés Girón, forma una esquina con la calle Patio de Madres, sugerente vía que luego adquiere las trazas del llamado Castrón D’Ouro, núcleo de leyendas similares a las que aún atribuyen muchos a doña Antonia Acosta.

flecha a la izquierda (anterior) flecha hacia arriba (subir) flecha a la derecha (siguiente)
Centro Virtual Cervantes © Instituto Cervantes, . Reservados todos los derechos. cvc@cervantes.es