Según la descripción de Julio Pazos Barrera: «Al lado norte del claustro de la iglesia de Santo Domingo se ha instalado un museo y la biblioteca. El museo exhibe tallas y pinturas relacionadas con la historia de los dominicos en América. El museo guarda un libro coral de gran tamaño laminado por el padre Bedón y dos de sus pinturas, además de un retrato realizado por Alonso del Castillo del padre Bedón difunto. Otros dos lugares atraen la atención: la capilla de la Virgen de Pompeya o del coristado y el refectorio, este último, decorado en el siglo xviii con un artesonado mudéjar policromado y dorado y con pinturas de mártires dominicos. En este refectorio se exhiben tablas talladas, encarnadas y estofadas de santos dominicos, del escultor español Diego de Robles. Estas tallas de 1600 se encontraban en el coro alto del templo, que fue desarmado en el siglo xix».