Los documentos antiguos le dan registro de nacimiento a El Tejar. Según estas informaciones, una cédula real, firmada el 17 de septiembre de 1754 por el rey Fernando VI, establecía el recibo del pedido de licencia de los sacerdotes mercedarios para construir una recoleta en el sitio que poseían en El Tejar.
Luego de una recaudación pública y de numerosas limosnas, se pudo hacer la iglesia, dotando al convento de una considerable librería. Asimismo, fue posible contratar al pintor Francisco Albán para que ornase los muros con imágenes de la vida de San Pedro Nolasco.