Dentro del patrimonio artístico de México, la obra pictórica del artista poblano Miguel Jerónimo de Zendejas (1729-1821) es una de las más destacables. Como casi todos los creadores de ese periodo, este pintor mantuvo su taller gracias al mecenazgo, que en su caso fue eclesiástico. Precisamente en una población próxima a Angelópolis, Iglesias, existe un recinto donde figuran algunas de las mejores obras de Zendejas: la parroquia de San Juan Evangelista, conocida por su capilla de la Virgen de los Dolores (1719). Realizados por el artista en 1775, los cuatro lienzos que componen ese legado representan otros tantos momentos de la Pasión.
En el siglo xix, el Sagrario de la Catedral adquirió un bellísimo ornato neoclásico. Para iluminar la antigua sala, el pintor Julián Ordóñez diseñó un retablo de mampostería en el cual figura la última pintura de Zendejas: La oración en el huerto. Temporalmente, figuró en el mismo espacio La adoración de Santiago a la Virgen del Pilar, óleo sobre tela de Gaspar Conrado, quien residió en Puebla entre 1643 y 1652.
Un tono bien distinto adquiere la enorme pintura al óleo que lleva por título El Almacén. Representando en clave metafórica la fundación del Jardín Botánico poblano, esta obra muestra la simpatía de Zendejas por los pensadores ilustrados, y sirve de homenaje a don Antonio de la Cal y Bracho (1766-1833), fundador del Real Jardín Botánico de México en 1788.
«El almacén», de Miguel Jerónimo de Zendejas.