El tenebrismo zurbaranesco absorbe el estilo del pintor poblano Juan Tinoco (1617-1699). Destinada a exaltar la fe, su obra pictórica orienta el fervor de la época mediante una pincelada precisa y esa templanza en los colores que caracteriza buena parte de sus lienzos. Por el detalle hagiográfico, merece ser citado un cuadro que dedicó a Santa Rosalía, pero es en la sacristía de la Catedral de Puebla donde figura la mejor entrega de Tinoco. Parafraseando a Moysén, los estudiosos José de Mesa Figueroa y Teresa Gisbert de Mesa califican como una de las composiciones más ambiciosas de nuestra pintura barroca a dicha creación: la Batalla de Israel contra los amalecitas. «Este cuadro nos dicen, de perfecto dibujo y claroscuro extraño tanto por su tema como por su composición al resto de la pintura de su tiempo, tiene su antecedente en un grabado flamenco, pero entronca con lo mejor de la pintura española del género» («Arte iberoamericano desde la Colonización a la Independencia», Primera parte, Summa Artis. Historia General del Arte, volumen XXVIII, Madrid, Espasa-Calpe, 1985, s.p.).
«Santiago el Mayor», obra maestra del artista poblano Juan Tinoco.