Siguiendo una tradición cultivada por otros intelectuales mexicanos, este poblano nacido en 1933 ha practicado la diplomacia y la literatura. De la síntesis de ambas actividades deriva un perfil abierto y cosmopolita, que por otro lado ya se advierte en los años formativos de Pitol. Hijo de italianos, sintió una temprana afición por la carrera de Leyes, pero también quiso avanzar en el mundo de las letras y este múltiple interés vino a enriquecer su mundo interior.
Además de afrontar importantes retos como traductor y tantear la actividad docente, Pitol se dedicó a escribir relatos. En 1968 ingresó en la carrera diplomática. Su primer destino fue el de agregado cultural en la Embajada mexicana en Yugoslavia. Entre 1969 y 1972 fijó su residencia en España y colaboró con la editorial Tusquets. El vaivén de las embajadas lo llevó de Francia a Italia, pasando por Rusia, Polonia, Inglaterra y Checoslovaquia.
Entre sus novelas figuran El tañido de una flauta (1972), Juegos florales (1982), El desfile del amor (1985), Domar a la divina garza (1989) y La vida conyugal (1991). También es responsable de colecciones de relatos como Asimetría (1980). No obstante, es en colectáneas de ensayos al estilo de El arte de la fuga (1997) donde mejor refleja su verdadero encanto literario, cuajado de referencias librescas y pleno de finura intelectual.
El 26 de julio de 1999 Sergio Pitol recibió el Premio Juan Rulfo y un año después dio a conocer el volumen recopilatorio Todos los cuentos (2000).
Sergio Pitol.