Entre los artistas poblanos de renombre, abundan aquéllos resueltos a salir de Angelópolis para fomentar sus habilidades en otros rincones de México. Tal es el caso del escultor Manuel Centurión (Puebla, 1883-Ciudad de México, 1952), cuyo patrimonio embellece diversas ciudades del país y, en cierto modo, resume una rica tradición de talladores y maestros del cincel que descubrieron este oficio en el entorno poblano.
Entre las piezas más celebradas de Centurión, figura la estatua ecuestre del libertador Simón Bolívar que realizó en 1946 con el fin de situarla sobre un pedestal de Chapultepec. Otra de sus creaciones es la medalla con la que conmemoró el centenario del Grito de Dolores. Pero no se completa ahí la herencia del escultor. Así, de acuerdo con la corriente Art Déco, Carlos Obregón Santacilia (1896-1961) diseñó en la capital el edificio de la Secretaría de Salud (1925-1929), un ejemplo de arquitectura postrevolucionaria cuyo interior se adornó con obras de Diego Rivera. Por su parte, las fachadas quedaron embellecidas con unos mascarones de Centurión, representando el rostro de etnias como los huastecos, los náhuas, los olmecas y los zapotecas. Además de las figuras que caracterizan los pasamanos de las escalinatas , el artista realizó asimismo una fuente, el escudo que distingue el acceso principal y las dos estatuas que rememoran las figuras de Eduardo Liceaga y Ángel Gaviño.
Junto a este conjunto arquitectónico, conviene citar otro del mismo periodo, también adornado por Centurión: el edificio de la Tesorería General de la Federación (1925-1926), obra del arquitecto Manuel Ortiz Monasterio. En este caso, cabe subrayar unos relieves donde el artista combinó dos influencias: el neobarroco y el modernismo. Algo de ello se advierte en sus tareas para el Banco de México, construido por los arquitectos Gonzalo Garita y A.R. Whitney entre 1903 y 1905, y remodelado en 1925 por Carlos Obregón Santacilia. Como bien saben sus visitantes, en el primer piso de la fachada principal figuran dos esculturas de Centurión que se convirtieron, desde su instalación, en motivo inconfundible de la entrada a este banco.
El edificio de la Secretaría de Salud, ornamentado con esculturas de Centurión, dispone asimismo de varios murales de Diego Rivera.