Centro Virtual Cervantes
Artes

Ciudades Patrimonio > Puebla de los Ángeles > De paseo > 8. Templo de San Cristóbal
Puebla de los Ángeles

8. Templo de San Cristóbal

Galería de imágenes

La historia de Angelópolis nos expone de continuo a anécdotas, algunas ciertamente distintivas, y es en este recinto monumental de San Cristóbal donde se ambienta una de las más infelices y conmovedoras. En realidad, aquí estuvo ubicado un hospicio infantil, fundado en 1604 gracias al interés puesto en tal proyecto por Cristóbal de Rivera. Según recuerda el cronista Miguel de Alcalá y Mendiola, los motivos de don Cristóbal para acometer ese acto de caridad tienen un sesgo más bien espeluznante. Es más, el licenciado Rivera, cura beneficiado por Su Majestad y vicario del partido de Tlacotepec, «yéndose a recoger una anoche vio estar unos canes comiéndose una criatura y dolido del caso hizo dicha fundación con el fondo de cuarenta y cuatro mil pesos, que su anual son dos mil y doscientos pesos al año, que con eso se mantienen dichos niños» (Descripción en bosquejo de la imperial cesárea muy noble y muy leal ciudad de Puebla de los Ángeles, estudio introductorio de Ramón Sánchez Flores, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, Dirección General de Fomento Editorial, 1997, p. 153).

Escudando a estas criaturas contra nuevos agravios, el Hospital de Niños Expósitos llevó a cabo este desempeño en un sobrio edificio de dos pisos, cuya fachada aún preside una hornacina con la escultura de San Cristóbal. El templo anexo, dedicado a la Purísima Concepción, fue iniciado en torno a 1676. Según parece, Carlos García Durango dirigió el proyecto, y lo cierto es que hay maestría en el acabado.

Dos detalles de orden ornamental reclaman el interés: las estrías onduladas de la fachada y, en general, el labrado de cantera en la portada principal y en las torres. Por cierto, si bien éstas quedaron totalmente arruinadas tras el asedio de 1856, una litografía guió su posterior restauración.

Todo en San Cristóbal sirve para demostrar la eficacia decorativa del estilo poblano. La planta es de cruz latina y la cúpula está cubierta de azulejos policromados. Con idéntica intención, hay relieves de yesería en el interior y otros tantos adornos, entre los que sobresalen los ángeles y santos de la cúpula. A los amantes de la talla angelopolitana les depara el templo otra sorpresa, pues acá se custodian las obras más notables realizadas por José Antonio Cora y Villegas (1713-1785) y Zacarías Cora (1752-1819).

flecha a la izquierda (anterior) flecha hacia arriba (subir) flecha a la derecha (siguiente)
Centro Virtual Cervantes © Instituto Cervantes, . Reservados todos los derechos. cvc@cervantes.es