Centro Virtual Cervantes
Artes

Ciudades Patrimonio > Puebla de los Ángeles > De paseo > 12. Iglesia de Nuestra Señora de la Luz
Puebla de los Ángeles

12. Iglesia de Nuestra Señora de la Luz

Galería de imágenes

Los mismos principios arquitectónicos que figuran en otros templos poblanos, sumados a rasgos de insolente originalidad, dan como resultado la traza de este Santuario de la Luz, sobre cuya distinción han disertado autores como Manuel Toussaint y Santiago Sebastián López. La verdad es que, en la trayectoria que condujo a su alzado, esta cualidad única es todavía más evidente. A propósito del mecenas de la obra, don Manuel del Toro, se sabe que puso a trabajar a los albañiles en 1767 y que, aun siendo español, vivió largo tiempo en el barrio indígena. Esto último, aunque anecdótico, ya nos da la medida del personaje.

La fantasía tiende a recrearse en los motivos que demoraron la construcción del templo. Así, la bóveda empezó a armarse en 1778, pero no quedó rematada hasta 1805. Algo similar ocurrió con las dos torres de cantera gris, adornadas con pináculos piramidales. Todo ello explica los porqués de la ornamentación interior: decimonónica, a excepción de las pinturas de Miguel de Mendoza, fechadas en un periodo más antiguo.

Siguiendo la norma angelopolitana, varios tableros de azulejos revisten el exterior y dan un aire pintoresco al conjunto. Sin duda, el maestro Francisco Becerra hubiera quedado sorprendido de cómo su herencia arquitectónica fue adquiriendo rasgos propios en la ciudad, quizá porque en ella existe un clima propicio para el eclecticismo constructivo. De otro lado, es clara la afinidad de esta Iglesia de Nuestra Señora de la Luz con una de las edificaciones más hermosas de México: el Sagrario. Quien mejor explica ese paralelismo es un especialista a quien aludíamos más arriba, Santiago Sebastián López.

A su modo de ver, el Sagrario es una obra de gran valor simbólico, dado que sus portadas se aprovecharon para la explicación de «ricos programas con profetas, apóstoles, evangelistas, doctores, arcángeles y virtudes». Es la misma organización de tipo sagrario que descubre el estudioso en Nuestra Señora de la Luz. De hecho, su planta «parece inspirada en el esquema bramantesco de San Pedro de Roma, con cúpula central, y su interior guarda cierta relación con la obra anterior del Sagrario Metropolitano». Quizá a causa de este precedente renacentista, las fachadas de este santuario «no acusan el barroquismo del momento y un estudio proporcional de ellas nos daría los esquemas clásicos conocidos». De acuerdo con lo precisado por un templo conmemorativo, ya veíamos antes cómo las fachadas adquirieron un revestimiento de ladrillo y azulejos, creando esos formidables tableros iconográficos que tan frecuentemente citamos en estas páginas («Arte iberoamericano desde la Colonización a la Independencia», Segunda parte, Summa Artis. Historia General del Arte, volumen XXIX, Madrid, Espasa-Calpe, 1985, pp. 226-227).

flecha a la izquierda (anterior) flecha hacia arriba (subir) flecha a la derecha (siguiente)
Centro Virtual Cervantes © Instituto Cervantes, . Reservados todos los derechos. cvc@cervantes.es