Autor de Cien años de soledad y máximo exponente del realismo mágico, Gabriel García Márquez es una de las figuras claves del «boom».
Recibió el premio Nobel de Literatura en 1982. Inició su carrera literaria en Bogotá, publicando crónicas de cine y cuentos durante el periodo de la violencia, uno de los más críticos de la historia de su país. Por eso no es gratuito que en su obra se respire la atmósfera de terror y de intolerancia que se vivía por aquellos años.
Dentro de la estética del realismo mágico, García Márquez ha ordenado de forma magistral elementos de distintas tradiciones en esa aldea universal llamada Macondo, donde el tiempo es cíclico y los personajes incorporan espontáneamente la magia a lo cotidiano.
Conocido por sus amigos como «Gabo», nació en Aracataca, Colombia, el 6 de marzo de 1927. Hijo de un telegrafista, de pequeño vivió bajo el cuidado de sus abuelos maternos y de sus tías. El coronel Nicolás Márquez ejerció una gran influencia en su vida y en su obra. Al morir su abuelo volvió al hogar materno y sus padres lo enviaron al colegio San José de Barranquilla donde cursó primero y segundo de bachillerato. Posteriormente obtuvo una beca para terminar sus estudios secundarios en Zipaquirá, ciudad cercana a la capital colombiana. Mientras estudiaba Derecho en 1947, en la Universidad Nacional de Bogotá, empezó a escribir su primer cuento, «La tercera resignación», que fue publicado en el suplemento literario del diario bogotano El Espectador, el 13 de septiembre de 1947. Al año siguiente abandonó la carrera y regresó a Cartagena de Indias donde escribió una serie de cuentos como «La mujer que llegaba a las seis», «Alguien desordena estas rosas» y «Ojos de perro azul», entre otros. Después realizó estudios en el Centro de Cine Experimental de Roma.
Como periodista comenzó su carrera profesional en 1948 en El Universal, diario de Cartagena de Indias. Poco después pasó a El Heraldo de Colombia en Barranquilla, donde reseñó noticias de sucesos; y de éste, a El Nacional, donde fue redactor jefe durante un tiempo, para acabar en El Espectador de Bogotá. En abril de 1955 publicó en este periódico «Relato de un náufrago que estuvo diez días a la deriva», con el que se dio a conocer en el mundo de las letras. Quince años después apareció con el mismo título. Posteriormente, fue enviado especial en Europa y corresponsal de Prensa Latina (agencia de prensa cubana) en Nueva York. Vivió también en Barcelona, donde trabajó para las revistas Mundo Nuevo y Casa de las Américas. Ayudó a fundar en 1950 la revista Crónica, órgano del denominado «Grupo de Barranquilla».
En 1967 publicó Cien años de soledad, por la que recibió en 1972 el premio Rómulo Gallegos. Con esta obra inicia una larga lista de novelas cuya relevancia en el ámbito de las letras españolas nadie discute, en todo caso, en la actualidad se cuestiona a sus imitadores, como en otro tiempo ocurrió con la estética de Rubén Darío. En 1982 fue galardonado por la Academia Sueca con el Premio Nobel de Literatura «por sus novelas y cuentos en los que la fantasía y el realismo se combinan en un rico y complejo mundo de imaginación que refleja la vida y los conflictos del continente americano».
Gabriel García Márquez.