La batería de San José está ubicada en un islote vecino a la isla de Barú, al frente del fuerte de San Fernando. Protege el acceso a la bahía de Cartagena.
Se trata, como toda batería, de una fortificación destinada a contener algún número de piezas de artillería reunidas y a cubierto. Generalmente complementaban los fuertes o recintos de gran porte flanqueando las aproximaciones de los «frentes de plaza».
La construcción de esta defensa se debe al ingeniero Bautista MacEvan, quien la contempló dentro del proyecto del Canal de Bocachica de 1750. Su idea era levantar la batería en un islote vecino a la isla de Barú y del fuerte de San Fernando, sobre la playa del estrecho de Tierrabomba.
Luego de múltiples reparos, el gobernador de Cartagena de ese entonces acepta la propuesta de MacEvan, pero a condición de que la construcción sea una combinación de fuerte y batería, utilizando para el fuerte propiamente dicho los restos de la fortificación erigida por Juan de Herrera y Sotomayor, treinta y cinco años antes, y destruida por el agresor inglés Vernon. La Corona española aprueba las modificaciones sugeridas por el gobernador de «la Heroica» y en 1751 se empieza la obra, que terminaría en 1759.
Anteriormente, en 1714, se habían construido en Tierrabomba las baterías de San Felipe, Santiago y Chamba, las cuales fueron atacadas y dominadas por Vernon en 1741, quien las dejó inservibles.
Sobre los vestigios de estas baterías se levantaron las bóvedas artilladas y el almacén de pólvora, reservando el islote contiguo para la plataforma a «flor de agua», donde existieron veintiún cañones que apuntaban a los navíos que pretendieran cruzar el estrecho canal de Bocachica.
Es por ello por lo que hoy, la batería de San José parece penetrar como una cuña en el canal, protegiendo sus flancos y minimizando la efectividad del ataque enemigo.
A esta fortificación se accede por vía marítima, desde cualquiera de los muelles de Cartagena de Indias.