El manuscrito original de la Verdadera y notable relación del descubrimiento y conquista de la Nueva España y Guatemala, obra de Bernal Díaz del Castillo, ha sido objeto de múltiples investigaciones que lo han sacado de su anaquel. Atenta a los intereses de dicho escrito, la Sociedad de Geografía e Historia lo empleó para realizar una edición en dos volúmenes que llegó a los lectores entre 1933 y 1934, y que aún hojean los estudiosos del cronista y conquistador. Publicada por vez primera en 1632, con los errores propios de la copia usada y retocada por el mercedario Alonso Remón, la obra tuvo un destino singular. El manuscrito original salió a la luz pública en 1840, dentro de la colección del Archivo Municipal de Guatemala, de donde pasó al Archivo General de Centroamérica en 1948. En lo sucesivo, fueron publicándose nuevas tiradas, entre las que sobresale la edición crítica de Carmelo Sáenz de Santa María.
Nacido en Medina del Campo hacia 1496 y fallecido en Santiago de los Caballeros de Guatemala en 1584, este personaje llevó una vida de aventura que, interpretada en clave narrativa, entra en los márgenes del más genuino folletín. Tras varias peripecias en las Indias, participó en las expediciones de Hernández de Córdoba, Juan de Grijalba y Hernán Cortés. De hecho, fue testigo directo de la incursión cortesiana en Tenochtitlán, con todos los aconteceres que de ella han pasado a la historia. En 1540 solicitó una encomienda en Guatemala, y fue en Antigua donde contrajo matrimonio en 1544 con doña Teresa Becerra. Luego de prestar testimonio en la Junta de Valladolid, decidió quedarse en tierras guatemaltecas, donde escribió la crónica que citábamos más arriba. Asimismo, fue regidor del Cabildo de Guatemala.
La casa del soldado e historiador en Antigua corrió peor fortuna que su obra, pues el inmueble desapareció al incorporarse el terreno donde se alzaba a la edificación del Colegio de San Francisco de Borja.
Bernal Díaz del Castillo.