El dramaturgo, cronista e historiador español Solís y Rivanedeyra (1610-1686) nació en Alcalá de Henares. Fue un escritor de notable precocidad. Recién salido de la adolescencia, elaboró el drama que lleva por título Amor y obligación, en el que hilvanó una intriga amorosa de alambicada resolución.
En lo sucesivo, nuevos éxitos escénicos aumentaron su fama. Gracias a esa notoriedad, obtuvo cargos en la Corte. Ejerció como secretario del conde de Oropesa. No mucho después, en 1568, Felipe IV lo designó secretario real. Animando su devoción por las letras, también conocemos su actividad como cronista de Indias, de la que nos han llegado muestras altamente significativas.
Su abandono de la Corte en 1667 coincide con su ordenación sacerdotal. Expresando su entusiasmo por las hazañas de Hernán Cortés, redactó la Historia de la conquista de México (1684). Al margen de estas crónicas, cabe subrayar otras obras de su cosecha, como Discursos sobre la línea vulgarmente llamada de Demarcación (1680) y el tomo que lleva por título Poesías varias sagradas y profanas, editado póstumamente, en 1692.
De su extenso repertorio dramático, que en parte escribió junto a otros autores, cabe mencionar El doctor Carlino; El amor al uso; Un bobo hace ciento, y, en particular, La gitanilla de Madrid.
Sin duda, el dramaturgo Solís y Ribanedeyra conoció el Corral de Zapateros, teatro desde 1601.