Tres adolescentes, Gerardo, Nano y Raymundo, se dedican a robar gasolina para salir por las noches a dar vueltas. Viajes en el auto de mamá sin rumbo, como puro pasatiempo. Cada parada es un golpe con la realidad que pone a prueba la amistad, una frontera delgada entre la traición, la decepción y una solidaridad de rasgos kamikazes cuando se es adolescente.
Historia intimista en la que los extremos y la polarización muestran cómo los pequeños momentos de sinceridad y de agobio son los que definen a una juventud, retratan a un país y nos visualizan su futuro.
Julio Hernández Cordón, director y guionista, estadounidense de nacimiento pero criado entre México, Guatemala y Costa Rica, se formó como director cinematográfico en el Centro de Capacitación Cinematográfica de México. Es autor de cortometrajes como De mi corazón un pedacito tú tienes (2004), y se especializó en la realización de documentales entre los que destacan Si hubo genocidio (2005) y Las Marimbas del infierno (2010). En 2007 tuvo su única incursión hasta la fecha en la filmación de largometrajes con Gasolina, película por la que ganó el Premio Horizontes en el Festival Internacional de Cine de Donostia-San Sebastián (2008), entre otros.
«La historia se centra en la amistad (…) y sobre todo trata sobre la violencia que se vive en Guatemala, un país que es intolerante, donde la violencia es algo cotidiano y la gente no se da cuenta de ello».
Julio Hernández Cordón entrevistado por Agence France Presse, «La guatemalteca Gasolina ganó el Premio Cine en Construcción» (26 de septiembre de 2007).
«Quise hacer una historia contemporánea, prefiero hablar de cosas que conozco, de esta forma me es más sencillo explicarles a los demás qué es lo que tengo en la cabeza».
Julio Hernández Cordón en entrevista con abc guionistas (14 de junio de 2007).
«Guatemala es un país pequeño que no tiene ley de cine o instituto y por tanto no hay apoyos estatales y prácticamente las películas se producen con iniciativas individuales. Los directores hacen sus películas y se producen con apoyo de amigos, con cámaras profesionales pero no de cine, y el contexto del país hace que hagamos en efecto un cine "guerrillero", de cierta manera, de bajo presupuesto y que con creatividad se solucionan ciertas carencias, pero también estas carencias le pueden dar un estilo al cine que estamos haciendo. Que no quiere decir que sea un cine pobre, pero quizás sí minimalista...».
Julio Hernández Cordón en entrevista con Noticine (14 de enero de 2011).