La perrera es el registro de un año en la vida de David, un joven de 25 años al que su padre obliga a construir una casa en un pequeño balneario cerca del océano. David se encomienda a la tarea durante un año que estará plagado de dificultades con los obreros encargados de dirigir la obra, exnovias infieles, hippies desorientados y personajes inclasificables.
Asistente de dirección de Los muertos (Lisandro Alonso, 2004) y de Whisky (Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll, 2003) y actor ocasional en el nuevo cine uruguayo, codirigió en 2000 Nico & Parker junto a Diego Fernández. La perrera es su opera prima.
«No tenía en mente retratar a la juventud uruguaya, aseguró Nieto en la presentación del filme en el Festival Internacional de Cine de Donostia-San Sebastián en 2004. Inicialmente —explicó Nieto— el guión iba a girar en torno a la construcción de la casa, pero entre 2001, cuando comenzó a escribir el guión, y 2004, cuando pudo empezar a filmar, cambió mi visión y yo también cambié como persona —explicó el realizador uruguayo».
«La cinta uruguaya La perrera se exhibirá en el Festival de Pesaro» en La República (18 de junio de 2008).
«Está claro que David ha crecido alejado de las responsabilidades, aún vive en dependencia económica y actúa como un adolescente aunque ya ha cumplido los veinticinco. El no lo expresa —y seguramente tampoco ha sido motivo de su reflexión—, pero ese estado de abulia y estancamiento, común a todo el grupo, no está desconectado de un presente que no da muchas respuestas a los jóvenes ni estimula sus propias búsquedas. La construcción, con el apoyo de esos camaradas que a veces se muestran solidarios pero casi siempre se acercan por interés, ocupa el sector central del film, donde el realizador desarrolla un interesante ejercicio de lenguaje que deja ver la influencia de Lisandro Alonso, con quien trabajó en Los muertos».
Fernando López, «Jóvenes entre el tedio y la frustración» en La Nación (17 de abril de 2008).