Jorge desea cumplir su proyecto de convertirse en cineasta pero por distintas dificultades abandona la realización de un documental en el que trabajaba sobre un boliche enraizado en los orígenes del tango, Bar El Chino. El emblemático boliche y sus personajes resumen valores e ideales pasados de moda que lo identifican y conmueven. Un día, la presencia de una mujer joven, Martina, lo alienta a retomar su película por lo que decide continuar junto a ella. Sin embargo, el caos sociopolítico que tiene lugar en la Argentina de finales de 2001 provoca la partida de Martina a España. Agobiado por la tristeza y sin recursos económicos, Jorge decide seguir hasta alcanzar su objetivo.
Cursó estudios de Cine y Televisión en la Universidad de Tel Aviv mientras realizó trabajos en diversas productoras y televisión. Es docente en la Universidad de Buenos Aires y co-director de ADART PRODUCCIONES S.R.L. desde 1988. En dicho período ha ejercido varias de las especialidades de la profesión como producción, dirección, fotografía, escritura de guiones y edición, entre otras. En 2003 co-escribió, junto a Beatriz Pustilnik y Mario Lion, el guión de Bar El Chino, largometraje que también produjo y dirigió, y que sería presentado en la sección Horizontes Latinos del Festival Internacional de Cine de Donostia-San Sebastián. Además, participó en la escritura de 100% lucha, el amo de los clones (Pablo Parés y Paulo Soria, 2009) y en la producción de 100% lucha, la película (Juan Iribas, 2008), de S.O.S. Ex (Andrés Tambornino, 2008) y de Terapias alternativas (Rodolfo Durán, 2007).
«Daniel Burak llegó al bar de Beazley y Cachi un par de años atrás. Me llevó a conocerlo Mario Lion (…) y luego me propuso hacer un documental. Así me integré al proyecto. De entrada vimos la necesidad de incorporar algún personaje, de buscar algo que se desprendiera de la realidad. Con Beatriz Pustilnik y Mario Lion empezamos a escribir el guión de un largometraje, que cuando murió El Chino (en agosto de 2001) cambió completamente. Y que luego del 21 de diciembre de 2001 volvió a cambiar, porque estábamos frente a otra realidad, y sentimos que debíamos contar la historia de otro modo.
(...)
Burak describe la película como un relato sobre el desarraigo, el valor de la amistad y el amor, tanto el filial como el sexual (…) En un momento del film, un personaje se pregunta qué es lo que nos queda cuando ya no queda nada. Y el tipo se responde que cuando ya no nos queda nada todavía nos queda lo más importante. La película también gira alrededor de ese concepto».
Daniel Burak entrevistado por Julia Montesoro en La Nación de Argentina (14 de octubre de 2003).
http://www.barelchinofilm.com.ar/