Iniciamos esta undécima etapa en El Cebrero (O Cebreiro), población gallega situada a 1.300 metros sobre el nivel del mar, que guarda en su iglesia el cáliz y la patena que fueron testigos, según cuenta la tradición, de cómo se convirtieron el pan y el vino en el cuerpo y la sangre de Cristo una fría noche de invierno allá por el siglo xiv; este milagro, que los peregrinos difundieron por toda Europa, según parece, inspiró a Wagner para escribir su Parsifal. Seguiremos hasta Triacastela, punto final de la etapa, en donde podremos visitar la iglesia tardorrománica de Santiago y algunos restos de su Hospital de San Pedro.