En la cerealista comarca de Tierra de Campos se halla Villalcázar de Sirga, la primera población de esta séptima etapa del Camino, que cuenta con uno de los templos más interesantes del arte gótico en España: la iglesia de Santa María; muchas son las obras de arte que atesora, entre ellas destacan: el retablo Mayor, los sepulcros del infante don Felipe y su mujer doña Leonor de Castro y la imagen de la Virgen Blanca, cantada por el rey Alfonso X.
De Villalcázar llegaremos a Carrión de los Condes, ciudad en la que podremos visitar el monasterio de San Zoilo, que cuenta con una magnífica portada románica, la parroquia de Santa María del Camino y la iglesia de Santiago, una de las obras más sobresalientes del final de románico en la península.
La etapa acaba en la población de Sahagún, fundada según la leyenda por Carlomagno, y famosa por su arquitectura del barro. De las al menos nueve iglesias con las que llegó a contar se han conservado tres de considerable importancia: la iglesia de San Tirso, la de San Lorenzo y el santuario de la Peregrina.