Este pequeño establecimiento hospitalario del que en la actualidad tan sólo pueden verse sus ruinas, se encuentra emplazado en la vertiente sudeste de los Pirineos, concretamente al pie del puerto del Somport (Huesca). Las primeras noticias sobre su existencia se remontan a la primera mitad del siglo xi, en que fue visitado por el monarca aragonés Sancho Ramírez.
A mediados del siglo xii es nombrado por el libro V del Codex Calixtinus como uno de los enclaves del itinerario jacobeo. Constaba de diversas dependencias para el alojamiento de los caminantes, así como de una capilla destinada a la oración de los fieles y enfermos allí alojados.