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El Camino de Santiago

1. Roncesvalles/Orreaga

Constituye el primer complejo hospitalario de atención a los peregrinos en su entrada a la Península por el camino navarro, desde Francia, por la vía que traía a los romeros de la parte más occidental del Continente. La leyenda sitúa aquí la muerte del rey Marsilio, y de los caballeros Roldán y Oliveros en su lucha con los musulmanes de Al-Andalus.

Debe su origen a la iniciativa del obispo de Pamplona (Iruña) Sancho de Larrosa en 1127, que fundó un hospital y una hospedería en el cercano lugar de Ibañeta, hasta que en 1132 se traslada a su ubicación actual. Su importancia llegó a tener carácter internacional, recibiendo ricas donaciones ante su valor caritativo.

El prior de Roncesvalles (Orreaga) era la segunda dignidad eclesiástica del reino de Navarra, después del obispo de Pamplona (Iruña), llegando a tener derecho representativo en las Cortes. Al principio se encargó de su cuidado una cofradía y, posteriormente, una comunidad de canónigos de San Agustín.

Los conflictos desatados, entre 1445 y 1448, por controlar la explotación de tan interesante lugar, ante sus ricas rentas y posesiones, supuso el cierre y el incendio del complejo hospitalario.

Su reconocido papel como institución asistencial hizo que apenas le afectase la desamortización del siglo pasado, y sólo tras la desaparición de la regla de San Agustín en 1983, los canónigos constituyeron un cabildo secular diocesano.

Desde el punto de vista artístico, ha conservado importantes ejemplos de arquitectura medieval, entre los que destacan la Real Colegiata de Santa María, la Capilla de Sancti Spiritus y la Capilla de Santiago o de los Peregrinos.

Real Colegiata de Santa María

Importante edificio gótico del siglo xiii, realizado sobre otro románico que se construyó por iniciativa de Alfonso I el Batallador, rey de Aragón y de Navarra, en la primera mitad del siglo xii, siendo obispo de Pamplona Sancho de Larrosa. Las obras del templo que hoy contemplamos debieron iniciarse con Sancho el Fuerte (1194-1234), mientras que su sobrino Teobaldo I (1234-1253) las concluyó. Se trata de uno de los primeros hitos de la arquitectura gótica francesa en la Península Ibérica.

Su templo posee tres naves, que se rematan en cabecera poligonal la central y en testero recto las laterales. Se cubren con bóvedas de crucería. Destaca la nave principal, por su mayor altura (al disponer de un cuerpo de triforio) y por sus antiguas bóvedas sexpartitas. Su decoración escultórica es escasa, reduciéndose a sencillos motivos vegetales en los capiteles de los pilares cilíndricos de la iglesia y a la clave de la bóveda del presbiterio, donde se representa la escena de la coronación de la Virgen.

Posee varias portadas. La principal de perfil apuntado, en el hastial de los pies, se halla muy reformada por las diferentes obras de restauración, al igual que el rosetón que se abre por encima de ella. Otra, en el lado de la Epístola, comunica con el claustro. Sobre la nave del Evangelio se sitúa la torre, que conserva aún sus matacanes.

En el lado meridional de la iglesia, a una cota más baja por la pendiente del terreno, se construye su claustro gótico, muy reformado en el siglo xvii. En su interior se conserva el capítulo, también conocido como capilla de San Agustín o capilla preciosa. Fue construido en el siglo xiv, tiene planta cuadrada y se cubre con una bóveda de crucería estrellada. En su interior se halla el sepulcro de Sancho el Fuerte (cuya imagen es muy naturalista), antiguamente ubicado en la iglesia.

La colegiata ha sufrido múltiples transformaciones a lo largo del tiempo. En 1445 sufrió un voraz incendio, en 1600 una gran nevada ocasionó el hundimiento de las galerías del claustro, por lo que éste se reconstruyó durante la primera mitad del siglo xvii bajo la dirección del arquitecto Juan de Arraneguy y Oyarsun, momento en el que se realizan igualmente otras reformas en el templo.

Todavía se venera en la iglesia la talla medieval de Sta. María de Roncesvalles (Orreaga).

Capilla del Espíritu Santo

Conocida también como Capilla de Roldán o Silo de Carlomagno. La tradición señala que en este lugar se encontraba la roca que Roldán partió de tres golpes con su célebre espada Durandarte después del combate y, también, que la capilla fue erigida por Carlomagno para albergar los restos mortales del épico paladín y sus compañeros. Lo que sí es cierto es que allí, desde el siglo xiii, se enterraba a los peregrinos y pobres que morían en el hospital.

Es una de las construcciones más antiguas conservadas en Roncesvalles (Orreaga), y se identifica con la iglesia que, según relata el Codex Calixtinus, se divisaba junto al hospital al bajar la montaña y que en esos momentos estaba en construcción.

La capilla, de planta cuadrada, se cubre con bóveda de crucería de gruesos nervios prismáticos y aloja en su interior una cripta con bóveda de cañón, toda ella de mampostería, que actuaba como osario. En el siglo xvii todavía se podían contemplar unas pinturas murales, tal vez realizadas durante el reinado de Sancho el Fuerte de Navarra (1194-1215), en las que se representaba la célebre batalla de Roncesvalles (Orreaga) y la muerte de Roldán con numerosas inscripciones que ayudaban a identificar a sus protagonistas; en la actualidad, no queda rastro alguno de ellas. El pórtico de arcos de medio punto que la rodea es un añadido realizado a comienzos del siglo xvii.

Ajedrez de Carlomagno

La tradición nos cuenta que Carlomagno estaba en Valcarlos jugando al ajedrez con su caballero Gamelón. Corría el 15 de Agosto del 778, y el emperador se entretenía mientras esperaba la llegada de Roldán, que en ese mismo momento era atacado con sus tropas y, malherido, hacía sonar su cuerno en señal de auxilio.

La figura del emperador francés está estrechamente unida con la tradición jacobea desde sus orígenes (Carlomagno está vinculado con el descubrimiento del camino siguiendo la Vía Láctea), es lógico que con él se relacionen distintos objetos de gran significación religiosa y popular.

Así, este objeto, que en realidad data de 1365 y es obra de los talleres de Montpellier, fue regalado por Carlos V de Francia a Carlos III, rey de Navarra.

Consiste en un tablero rectangular de alma de madera, que en realidad es un relicario. Tiene treinta y dos casillas con reliquias encerradas por cristales de roca de diversos colores (las etiquetas identificatorias de cada una de ellas tienen grafía característica de finales del s. xiv). Alternan con treinta y una placas esmaltadas con un programa iconográfico sobre el Juicio final y la Redención de la Humanidad.

Capilla de Santiago

Junto a la capilla de Sancti Spiritus se halla la de Santiago o de los Peregrinos, antigua parroquia del lugar. Es una construcción muy sencilla del siglo xiii, formada por una nave de dos tramos que se cubren con bóvedas de crucería. Su portada, a los pies, presenta un crismón en su tímpano, y varias arquivoltas que descansan en columnas con decoración vegetal en sus capiteles. Debió de construirse después que la Colegiata.

Cruz de los Peregrinos, en Roncesvalles (Orreaga)

Paradas en el camino. Etapa 1

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