La población, situada en la orilla izquierda del río Órbigo, se fundó, con el nombre de Puente de Órbigo, durante la segunda mitad del siglo xii. Por aquellos mismos años, doña Mencía mandó construir una iglesia para peregrinos al otro lado del río; iglesia que se cedió en 1184 a la Orden de San Juan de Jerusalén. En torno a la casa y hospital de peregrinos que allí se establecieron surgió una nueva población, Hospital de Órbigo, que superó en importancia a la precedente.
Al puente que salva el río se lo ha calificado como el más espectacular de los que se encuentran a lo largo del Camino de Santiago. De los ocho grandes arcos apuntados con que llegó a contar el puente medieval, solamente cuatro, y el arranque de otro, se mantienen hoy día en pie.
En el siglo xvi se le añadieron nueve arcos, y otros cinco más en el xix. Actualmente tiene diecinueve ojos. Es conocido, además, porque junto a él se celebró el famoso Paso Honroso de Suero de Quiñones.
Entre el 10 de julio y el 9 de agosto de 1434, Año Santo, se celebró junto al puente de Órbigo el célebre Paso Honroso. Lo protagonizó don Suero de Quiñones, criado del condestable de Castilla, don Álvaro de Luna.
Don Suero, enamorado durante años de doña Inés de Tovar, se sentía prisionero del amor de la dama, en señal de lo cual todos los jueves ayunaba y se colgaba del cuello una argolla de hierro como si fuera su esclavo. Para librarse de esta prisión, ideó una justa. En ella, él y nueve amigos se batirían contra todos los caballeros que para ello se presentasen, hasta romper trescientas lanzas.
Concedido el permiso del rey Juan II, se pregonó por las cortes europeas el futuro acontecimiento, las condiciones para participar en tan singular liza, las fechas en que se llevaría a cabo y el lugar de las justas, «cerca de la puente de Órbigo, arredrado un tanto del camino».
Concluido el Paso, don Suero se dirigió hacia León a la cabeza de un buen número de gente, y allí visitó las reliquias de san Isidoro. A continuación, y tras pasar unos días en Laguna de Negrillos, donde tenía un castillo, don Suero marchó en peregrinación hacia Santiago. Cuando llegó a la tumba del apóstol, dejó como regalo un brazalete de oro y perlas con inscripción en francés, que hoy lleva al cuello el busto relicario de Santiago Alfeo.
Paradas en el camino. Etapa 9
Hospital de Órbigo . Astorga . Castrillo de Polvazares . Rabanal del Camino
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