Aunque Sarria no aparece mencionada en la Guía del Peregrino, se trata de una ciudad importante, cuyos orígenes se remontan a la época romana. Desde la Alta Edad Media fue sede de importantes familias nobiliarias que alcanzaron (por merced de Alfonso XI) el título de condes de la villa y más tarde, en el siglo xvi (1543), el marquesado.
Estos nobles edificaron una fortaleza, de la que solamente queda un torreón del siglo xv y en cuya cercanía existió una capilla dedicada al apóstol Santiago.
El 24 de septiembre de 1230 falleció en esta villa Alfonso IX, víctima de una grave enfermedad cuando peregrinaba a Compostela para dar gracias por la reconquista de Mérida. Su cadáver fue llevado a enterrar a la catedral de Santiago.
Entre sus edificios más destacados se encuentran la iglesia del Salvador, el hospital de San Antonio y el convento de la Magdalena.
Su origen tiene lugar hacia 1200, cuando dos religiosos italianos de la congregación de la Penitencia de los Mártires de Cristo, que seguían la regla de san Agustín, viajaban en peregrinación a Santiago. Instalados junto a una capilla dedicada a san Blas de Vilanova, fundaron aquí un hospital para peregrinos. Posteriormente su advocación fue cambiada por la de la Magdalena.
En 1332 Juan XXII expidió una bula en Aviñón por la que concedía indulgencia a todos los que ayudasen al mantenimiento del hospital. En la bula se indica cómo los religiosos daban limosna, cama e incluso sepultura a los peregrinos que por aquí pasaban. Años más tarde, en 1531, Clemente VII también concedió indulgencias a los que beneficiasen al hospital.
Pocos restos quedan del edificio levantado durante los siglos xiii y xiv a las afueras de la villa. La iglesia, reconstruida en 1511, presenta una sola nave y ábside poligonal, que sirvió de enterramiento a don Nuño Álvarez de Guitián, maestrescuela que se encargó de las obras de reforma del recinto.
Del primitivo templo se ha conservado la portada sur, de arquivoltas apuntadas decoradas con puntas de diamante y bolas y en cuyo tímpano se dispuso una figura central nimbada con un cáliz en la mano ¿Santiago el Mayor?, flanqueada por una torre coronada con cruz flordelisada y un barco de pesca con cuatro tripulantes que quizá aluda a la traslación del Apóstol. El claustro, situado al norte, es de principios del siglo xvi.
El convento de la Magdalena, desde 1896, está regentado por los padres mercedarios.
Templo de una sola nave rectangular, con techumbre de madera y ábside semicircular, obra del siglo xiii, presenta una interesante portada en el costado septentrional, a cuya orilla pasa el Camino.
La portada está compuesta por dos arquivoltas apuntadas, con decoración de bolas y puntas de diamante, que cobijan un tímpano en el que aparece representada de forma rústica y esquemática la figura del Salvador, coronado y en actitud de alzar las manos, entre motivos vegetales rematados por cruces inscritas en círculos. Las hojas de la puerta se decoran con herrajes ornamentales, también de época medieval.
Fundado por los condes de Lemos, se construyó en frente de la iglesia del Salvador. En 1588 don Dionís de Castro, hijo bastardo del marqués de Sarria, donó una serie de bienes para reparar el edificio, arreglar camas y «dar de comer a los peregrinos pasajeros pobres».
Se conoce el nombre de su maestro de obras: Juan de Seara. La reforma del edificio se llevó a cabo en torno a 1594. Se trata de un sencillo y amplio caserón de 22 x 16 metros, convertido en la actualidad en juzgado. En el siglo xviii, a los peregrinos que regresaban de Santiago con la Compostelana se les daba alojamiento y ocho maravedís. Si estaban enfermos, se les daba veinticuatro.
Paradas en el camino. Etapa 12
Samos . Sarria . Barbadelo . Portomarín . Palas de Rey/Palas de Rei
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