En Monte Irago, primera población de esta décima etapa, se encuentra la llamada Cruz de Ferro, erigida sobre un montículo de piedras depositadas por los peregrinos. Sigue el Camino y llega a Ponferrada, que aún conserva pasos de templarios en su magnífica fortaleza. Desde esta importante localidad leonesa avanzamos hasta Cacabelos, villa medieval ya citada en el siglo x. Después, nuestro itinerario continúa hasta el monasterio de Carracedo, para, más adelante, finalizar esta etapa en Villafranca del Bierzo, en cuya iglesia de Santiago los peregrinos que atravesaban la Puerta del Perdón, vigilados por los apóstoles y una imagen de la Majestad, obtenían indulgencias.