Siempre es especial para el Instituto Cervantes establecer la coincidencia de inaugurar una nueva sede en el mundo y una nueva exposición. Cuando se trata de un trabajo como el que nos ofrece ARTIUM y un centro como el de Brasilia parece que dicha coincidencia cobra su sentido pleno.
Brasilia se fundó a mediados del siglo xx como estructura de un sueño de modernidad que se iba urbanizando sobre un territorio que se quería hacer estéticamente humano. Esta exposición, a través de la obra de algunos de nuestros mejores artistas, señala el camino que estos emprendieron para construir en nuestro país, en unos años difíciles, un territorio estético a la altura de la modernidad.
Con este acontecimiento estamos orgullosos de consolidar la dinámica, organizada durante el año pasado, de colaborar de un modo estable con diferentes museos españoles especializados en arte contemporáneo, con el fin de aunar esfuerzos para difundir conjuntamente lo mejor de nuestras artes: un tesoro artístico moderno que en España, afortunadamente, se encuentra repartido por todo el territorio y, en este caso, de manera brillante, en el Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo (ARTIUM) de Álava. Ahora también tiene su casa, cervantina, en Brasilia.