Recoge productos y servicios que plantean algún tipo de innovación. Desde el uso de Internet para buscar una relación directa con los productores a productos sumamente sofisticados y técnicos que conviven con otros de origen artesanal. De este modo, la cocina se hace más tecnológica, pero también más reivindicativa de lo auténtico y lo local, buscando productos con denominación de origen.