Como este chorro de agua bella
en el agua tendida matinal.
J. Ramón Jiménez
El alma tenías
tan clara y abierta,
que yo nunca pude
entrarme en tu alma.
Pedro Salinas
Se preguntarán por qué nos hemos
puesto tan poéticos; el otro día nos preguntaba un profesor de español cómo podría
lograr que sus alumnos utilizaran correctamente los determinantes delante de sustantivos
femeninos que comienzan por a- o ha- tónica, y hemos buscado
algunos ejemplos.
La Real Academia, en su página de
consultas gramaticales, especifica las siguientes normas:
1. El
artículo definido femenino singular la toma la forma el cuando precede
a nombres femeninos que comienzan por a- o ha- tónica.
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«Agua en el agua...» |
a) Este cambio no se produce cuando
entre el artículo y el sustantivo se introduce otra palabra.
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La
cristalina agua |
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La afilada hacha |
2. Lo mismo
ocurre con el artículo indefinido una, los indefinidos alguna, ninguna,
que adoptan las formas un, algún, ningún, cuando preceden
inmediatamente a sustantivos femeninos que comienzan por a tónica.
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Un
aula quedaba vacía. |
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Una
aula quedaba vacía. |
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No se
veía ni un alma. |
a) También en estos casos es incorrecta
la forma masculina del adjetivo que acompañe al sustantivo:
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Un águila majestuoso sobrevolaba la colina. |
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Un
águila majestuosa sobrevolaba la
colina. |
b) Precisa la Academia que en el caso de
algún, ningún es frecuente el uso de las formas no apocopadas en la lengua culta.
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Alguna
ave quiso escapar. |
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Dime si ninguna alma lo vio por
allí. |
3. Es incorrecto utilizar
las formas masculinas de los demostrativos este, ese, aquel delante de este tipo
de nombres. Así debe decirse:
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Esta
alma generosa |
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Aquella
aula en las frías tardes de invierno |
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