En la lengua hablada, aunque se considera un rasgo de vulgarismo, se va extendiendo el uso
de una s final en las formas del pretérito indefinido (o perfecto simple) de
segunda persona del singular. Muchos de nuestros visitantes al Museo nos lo
indican en sus cartas; pero lo grave es que empieza también a reflejarse en la lengua
escrita, y en especial, en la prensa.
El pretérito indefinido es un tiempo verbal del
modo indicativo, que expresa una acción anterior a aquella en la que se encuentra el
hablante, cuya terminación ya se ha consumado. Pero, lo que ahora nos importa es el
paradigma, con un ejemplo muy común: el verbo decir.
Yo dije
Tú dijiste
Él dijo
Nosotros dijimos
Vosotros dijisteis
Ellos dijeron
Pero, por analogía con el resto de los tiempos
verbales (dices, decías, dirás...), a la segunda persona (tú) se le
añade como vulgarismo una s final, y así encontramos el vulgarismo:
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Tú *dijistes |
En la norma meridional del español y en las
variedades lingüísticas americanas, también se encuentra encuentra
este problema.
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