Estos dos adverbios se distinguen por un matiz: 1.- Adelante
supone la existencia de un movimiento, real o figurado (seguir adelante).
2.- Delante
indica mera situación (estar delante, ponerse delante).
Pero no siempre la distinción
resulta tan evidente y los contextos pueden llevar a una diversa utilización de ambos
adverbios:
a) En el caso de que se
utilicen las preposiciones hacia o para, preposiciones que ya denotan la
idea de movimiento, se hace uso del adverbio delante normalmente:
 |
Se
fueron los tres amigos hacia delante para ver mejor la
película.
|
b) En los países
hispanoamericanos, tiende a neutralizarse esta distinción a favor de adelante, que
asume los dos valores:
 |
Se sentó en el banco de adelante.
|
Del mismo modo, en Hispanoamérica
suele decirse: adelante de, en vez del delante de.
Por otro lado, se considera un
vulgarismo el uso (cada vez más extendido) de la construcción: delante + adjetivo posesivo. Así, no son adecuados los siguientes ejemplos:
 |
*delante mío
|
 |
*delante suyo
|
Lo correcto sería decir:
 |
delante de mí
|
 |
delante de él, de ella
|
|