Subir
Centro Virtual Cervantes

Actos culturalesNombres propios

María Zambrano

Inicio



El volumen publicado en 1986 incluye, además de Los intelectuales en el drama de España (escrito durante los acontecimientos de la guerra civil española y publicado en 1939 en Sur, en Buenos Aires), la pieza dramática La tumba de Antígona, que Zambrano había escrito en el exilio de París y publicado en 1967. La propia autora señala que el paso del tiempo los ha convertido en libros distintos a los originarios y explica que el título Senderos (que se añade a la mencionada edición de 1986 que lleva el título de Senderos. Los intelectuales en el drama de España) le deja abierta la paz necesaria al que ha hecho de la mejor manera posible lo que tenía que hacer. Son los ensayos que Zambrano escribió para la revista Hora de España, entre 1937 y 1938, plenamente consciente de que ella y los suyos perdían la contienda.

Se recogen en este volumen distintos ensayos en torno a la inteligencia y el fascismo, sobre los intelectuales y el surgimiento del fascismo en España. Zambrano traza la historia de los diferentes movimientos sociales que se producen en suelo español hasta que llega a la conclusión de que el primer grito de inteligencia fascista se dio en España como una crítica y una resistencia a la Generación del 98. Siguen los artículos «La guerra de Antonio Machado» y «Un testimonio para Esprit», que evocan la figura de Antonio Machado y analizan la trágica situación de España durante la contienda bélica, al tiempo que lanzan un clamor de desesperación ante lo inevitable de la pérdida.

En cuanto a los ensayos más conocidos de Zambrano y recogidos en este volumen destacan: «El español y su tradición», donde postula que el español anda buscándose a sí mismo a través de peleas sangrientas y donde se pregunta si no es posible la aparición de un entendimiento entre los propios españoles. Recurre a Miguel de Cervantes para sustentar la tesis de que el español, personificado en don Quijote, está abocado al fracaso y al nihilismo; Zambrano retoma una y otra vez en sus escritos el carácter conflictivo del español y acude a Séneca, a quien ella define como el español más español, para explicarlo; en efecto, «Un camino español: Séneca o la resignación», plantea la dicotomía entre el estoico y el resignado para apuntar que «un español de hoy no puede elegir el camino de la resignación, porque al hacerlo deja vacía la escena donde se juega la tragedia del destino humano»; reflexiones en torno a la filosofía de Kierkegaard y Heidegger se apuntan en «Antonio Machado y Unamuno», ensayo en el que Zambrano propone a los dos españoles como precursores de Heidegger, y que fue publicado en Buenos Aires en 1938; en Misericordia, Zambrano se declara orgullosa descendiente de Benito Pérez Galdós, en quien vislumbra a un poseedor de las claves del carácter español, que tan maravillosamente dibuja en sus novelas; Misericordia, parece ser la representante de un pueblo anárquico, lleno de vericuetos y complicadas relaciones; «Pablo Neruda o el amor a la materia», se adentra en un sucinto análisis de la poesía del chileno y ahonda en la huella que la estancia de Neruda dejara en España, a finales de los años treinta; otros ensayos son «Españoles fuera de España», «Dos conferencias en la Casa de la Cultura», y «San Juan de la Cruz (De la “noche oscura” a la más clara mística)». Este último apunta la empatía entre el poeta místico y la filósofa ya desterrada (señala en el prólogo que había comenzado a escribir este artículo en Barcelona, para Hora de España, pero que se vio obligada a publicarlo en Buenos Aires, en  Sur, en 1939). San Juan es para Zambrano el castellano puro que transforma la vida en poesía, de la misma forma que Spinoza la transforma en filosofía y ética.

 

Subir
| Obra |

| Portada del CVC |
| Obras de referencia | Actos culturales | Foros | Aula de lengua | Oteador |
| Rinconete | El trujamán |

| Enviar comentarios |

Centro Virtual Cervantes
© Instituto Cervantes (España), . Reservados todos los derechos.