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Alfonsina Stroni

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19271927

El 10 de marzo se estrena en el teatro Cervantes su primera obra de teatro, El amo del mundo, que solo se mantiene en cartel tres días; la crítica despedazó la técnica de esta pieza teatral y no comprendió su temática feminista, algo que la afectó personalmente. Por ese tiempo, escribe su segunda obra dramática, La debilidad de mister Dougall, pieza que nunca se representará y se mantendrá inédita hasta el año 2002.

19281928

El 8 de noviembre de 1928 la Sociedad se inaugura oficialmente con la primera asamblea ordinaria, en la que se dan a conocer los miembros de la junta directiva: Leopoldo Lugones, presidente; Horacio Quiroga, vice-presidente; Samuel Glusberg, secretario; Manuel Gálvez, tesorero; y entre los vocales: Jorge Luis Borges, Enrique Banchs, Roberto Giusti, Carlos Alberto Leumann, etc. No obstante, en una carta sin fecha y con membrete de la Sociedad Argentina de Escritores, Alfonsina le informa a Roberto Giusti que la próxima reunión se realizará en su casa (al pie de la carta indica su dirección: Córdoba 807). Lo cierto es que desde octubre de 1925 Alfonsina había sido la primera impulsora de la Asociación. Así lo demuestra un comentario publicado en la revista Nosotros: «El animoso entusiasmo de una mujer, la ilustre poetisa Alfonsina Storni, ha logrado convertir en realidad, a través de mil dificultades, la vieja aspiración de agrupar los escritores argentinos en una sociedad que los ampare y defienda». El primer acercamiento se había llevado a cabo el 13 de octubre de ese año, en el estudio del doctor Carlos Ibarguren, al que fueron convocados Quiroga, Bianchi, Fernández Moreno, entre otros, para constituir una comisión provisoria encargada de redactar los estatutos. Alfonsina había sido elegida secretaria de dicha comisión provisoria. En los primeros meses de 1927, la Sociedad Argentina de Escritores instaló su sede de la calle Florida 259, aunque muchas veces también se reunieron en la casa de Alfonsina. A pesar de la participación activa de Alfonsina, son poco claras las razones por las que fue apartada de cargos directivos.

19301930

A principios de año, junto a su amiga Blanca de la Vega, viaja a Europa: España, Francia y Suiza. Allí conoce de cerca la literatura de vanguardia de la Generación del 27 (Alberti, Lorca, Guillén...). Publica sus impresiones de viaje en La Nación: «Diario de navegación» (16 de febrero).

Ese año escribe una serie de instantáneas que titula Kodak, donde es aún más evidente su acercamiento a la vanguardia. Por ejemplo, en «Auto» hace alusión a un símbolo de la modernidad —el auto— para expresar un estado anímico. No obstante, en su caso no se tratará de una renovación formal externa, sino de un camino personal, una vanguardia particular a partir de sus propias experiencias y no de escuelas o idearios estéticos. Para entonces, el movimiento vanguardista inaugurado por Jorge Luis Borges en Buenos Aires a principios de los años veinte, ya se encontraba en declive.

19321932

Alfonsina publica Dos farsas pirotécnicas, que incluyen  Cimbellina en 1900 y pico... y Polixena y la cocinerita. En estas dos farsas toma prestados temas de Shakespeare y de Eurípides pero los recrea y adapta a su tiempo; es decir, se sirve de lo clásico para trazar cuadros satíricos de las costumbres de la época. Polixena y la cocinerita fue puesta en escena de la mano de la actriz y recitadora Berta Singerman, actuación que fue elogiada por la crítica y muy bien recibida por el público. Pero Cimbellina en 1900 y pico... nunca fue representada —no encontró un elenco o un director dispuesto a hacerlo—, aunque la pieza escrita si tuvo buena recepción de la crítica. En general, ambas piezas fueron consideradas valiosas y en abril del mismo año se elige Dos farsas pirotécnicas como el mejor libro del mes.

Alfonsina también escribió piezas de teatro infantil, un total de seis. Entre ellas, la más famosa es Blanco... negro... blanco... inspirada en «El pierrot negro» de Leopoldo Lugones, incluido en el Lunario sentimental. La verdad es que está construida casi enteramente sobre el esquema de la versión de Lugones, aunque en forma de verso, con la gracia de las piezas infantiles, y acompañada de pasajes musicales. Ella se defenderá diciendo que los motivos clásicos de la literatura no le pertenecen a nadie y agregará: «No le he pedido permiso a Lugones porque ignoro si él le pidió antes permiso a otro... Esta obra en verso es para teatro de niños y la destino a mis alumnos del teatro infantil que son los únicos que creen en mí como autor teatral. Ellos son los únicos, repito, que se adelantan a pedirme que les lea el acto que no he terminado y que, al salir del recreo, se van repitiendo en voz alta la estrofa que se les ha quedado bailando en el oído».

Las otras piezas para niños son Pedro y Pedrito; Jorge y su conciencia, Un sueño en el camino (mimodrama), Los degolladores de estatuas y El Dios de los pájaros. En El Dios de los pájaros se trata el tema de la libertad a través de la historia de unos niños que enjaulan a pájaros. En Jorge y su conciencia, un niño que va tarde a la escuela debe pegar por sí mismo un botón de su camisa; una pieza en la que claramente Alfonsina intenta liberar a sus alumnos de los prejuicios culturales sobre las labores domésticas. Alfonsina también dirigió la puesta en escena de algunas de estas piezas infantiles, las cuales eran interpretadas por sus alumnos del Teatro Infantil Labardén en plazas, parques, asilos.

A principios de 1932, realiza su segundo viaje a Europa junto a su hijo Alejandro. Por esta época comienza a frecuentar las reuniones del grupo Signo en el Hotel Castelar; allí conoce a Federico García Lorca (1933).

19341934

En noviembre publica Mundo de siete pozos, libro que marca su liberación del llamado «poema de amor». En este, adopta una forma más experimental y menos anecdótica; el verso es irregular, suelto, caprichoso, sin rima, pero desde adentro responde a un ritmo personal. En definitiva, un libro más «objetivo» y menos autobiográfico donde Alfonsina simboliza, cincela emociones, estiliza su universo sensorial. A partir de aquí, su escritura poética se encaminará hacia rumbos cada vez más vanguardistas.

19351935 

El 20 de mayo es operada de un tumor maligno y pierde su seno derecho; se apodera de ella una terrible desazón que se evidencia en episodios biográficos: deja de frecuentar a sus amigos, se encierra en sí misma.

19361936

En febrero publica en Crítica «Film marplatense», una mezcla de crónica y prosa poética: «No he venido a descubrir Mar del Plata. [...] El ambiente no da para más; la multitud, ya en la playa, ya en la ruleta, ya en la rambla, escamotea continuamente sus perfiles; el mar cambia a cada momento de pellejo y posturas; la ola traga a su víctima y huye a digerirla en sus húmedos subterráneos, sin que nadie la vea. Así, de rápido, el ojo del cronista».

19371937

En enero, realiza un viaje al sur de Argentina y Chile que la distrae de sus preocupaciones: sabe que el cáncer que padece avanza. Publica en La Nación, con el título de «Carné de ventanilla», sus impresiones de viaje. Al regresar, en febrero, sufre el golpe del suicidio de Horacio Quiroga.

19381938

El 27 de enero pronuncia en Montevideo su conferencia «Entre un par de maletas a medio abrir y la manecilla del reloj», en un encuentro público en el que también participan Gabriela Mistral y Juana de Ibarbourou. La afectan los suicidios de Eglé Quiroga (hija de Horacio) y de su enemigo literario, Leopoldo Lugones. En agosto publica su Antología poética (Espasa-Calpe) y en septiembre aparece su último libro Mascarilla y trébol, de claros rasgos vanguardistas y de tono testamentario.

Para principios de octubre, el dolor era tal que dependía de la morfina para apaciguarlo. Los médicos le habían dado seis meses de vida. De esta forma, decide adelantarse a su destino. El 18 de octubre viaja a Mar del Plata y desde allí envía a La Nación su poema de despedida, «Voy a dormir». La madrugada del 25 de octubre se arroja al mar desde el espigón de la playa de La Perla. Su cadáver es rescatado horas más tarde y enviado a Buenos Aires para ser velado en el Club Argentino de Mujeres. En el entierro, su amigo Manuel Ugarte le dedica conmovedoras palabras. Sus restos son depositados en la bóveda de la familia de su amiga Salvadora Onrubia de Botana, en la Recoleta, donde permanecerán hasta el 22 de septiembre de 1963, fecha en que serán trasladados al cementerio de La Chacarita y guardados en el recinto reservado para tumbas de personalidades, en un mausoleo esculpido por el artista Julio César Vergotini.

Poco antes de morir, Alfonsina se había animado a representar Cimbellina en 1900 y pico... para ser interpretada por sus alumnos de arte escénico del Conservatorio de Música y Declamación. Pero justo cuando estaba en los ensayos, tuvo que dejarlo; empezaba a sentirse muy mal. Blanca de la Vega, su amiga, la reemplazará como directora y finalmente la pondrán a escena en diciembre de ese año, dos meses después de su muerte. Los intérpretes, todos alumnos suyos, la homenajearán de esta forma.

 
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