Centro Virtual Cervantes

Actos culturalesNombres propios

Sender

InicioEnviar comentarios



"El encuentro" de Sender y Cela. Ilustración de José Luis CanoAsí pues, mantenemos en lo grave y lo ligero nuestra individualidad a fuerza y a costa a veces de algunas incomodidades. Preferimos seguir siendo quienes somos a dejarnos influir de un modo bastardo por personas que nos ofrecen un poco de bienestar físico. De esto hay ejemplos también dentro de España a veces muy cómicos. Yo recuerdo un viaje que hice a Sevilla, hace ya mucho tiempo (lo primero que hace un hombre en España cuando llega a cualquier ciudad que no conoce, como ustedes recuerdan, es sentarse en la terraza de un café y hacerse limpiar los zapatos). Un limpiabotas con quien hablaba en la calle de las Sierpes me decía que tenía bastante clientela. ¿Y quiénes son los mejores?, preguntaba yo. ¿Los turistas? Pues son los que pagan mejor. Yo le decía: Pero también habrá turistas que querrán convencerle a usted de algo, políticamente o religiosamente. Si, sí, señor, hay unas señoras que llevan una biblia debajo del brazo y que hablan de unas cosas muy raras que llaman adventismo, protestantismo y me quieren convencer; pero yo, que no creo en el catolicismo, que es la única verdadera religión del mundo, ¿cómo voy a creer en el protestantismo?

Somos diferentes en todo, es verdad.

Tomado de Luz C. De Watts, Veintiún días con Sender en España,
Barcelona, Destino, 1976, págs 65-66.

 
Subir
| Exilios |

| Portada del CVC |
| Obras de referencia | Actos culturales | Foros | Aula de lengua | Oteador |
| Rinconete | El trujamán |

| Enviar comentarios |

Centro Virtual Cervantes
© Instituto Cervantes (España), 2001-. Reservados todos los derechos.