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Querido amigo King:
[...] Hace tiempo que quería escribirle, pero
tengo la impresión de que los artículos que salen cada semana en los periódicos
suramericanos incluida La Nación de La Paz son como cartas para mis
amigos de los países de habla española.
Veo que se adaptan ustedes a esa atmósfera.
Recuerdo a ese amigo del que me habla refugiado español y le ruego que le dé
mis recuerdos cariñosos. Supongo que con él y con otros como él tendrá usted una
atmósfera tibia de amistad y de buen entendimiento. [...] Ese país es muy interesante.
Geográficamente es tal vez el más romántico del mundo. El aire de altura, los lagos,
las montañas, el paisaje casi lunar del altiplano, los indios silenciosos un poco
perdidos sin su vieja organización incaica (o incásica, como dicen en el Perú), todo
eso para un hombre de imaginación como usted puede representar una experiencia
encantadora. Además los experimentos en materia política y social y los grupos de
aficionados a la buena poesía acaban de hacer la vida de La Paz interesante. Le
agradeceré que cuando tenga un rato libre me escriba y me cuente detalles concretos.
Dígame nombres de otros refugiados españoles si los hay como supongo y hábleme de sus
planes, de sus lecturas y de sus escritos.
Tomado de la carta escrita por
Ramón J. Sender a Charles L. King en diciembre de 1954. [Reproducida en «Correspondencia
de Sender con Charles L. King, Robert Graves
y Francisco Carrasquer», en Marshall J. Schneider y Mary S. Vázquez (eds.),
Ramón J. Sender y sus coetáneos. Homenaje a Charles L. King, Huesca,
Instituto de Estudios Altoaragoneses; Davidson College, 1998, págs 205-206]. |