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Entre las
peculiaridades del temperamento literario de Ramón J. Sender descollaron una robusta
complexión creativa y una laboriosidad que le permitió acumular una bibliografía
desbordante. Sin género de dudas, también han sido numerosos los ensayos, artículos y
estudios que han venido a engrosar el catálogo senderiano. Una estudiosa concienzuda y
bien fundada, Elizabeth Espadas, ha resumido el estado de la cuestión en «El reto
senderiano a los críticos literarios: consideraciones sobre el lugar de los
bibliógrafos», texto publicado en la colectánea que editaron Juan Carlos Ara Torralba y
Fermín Gil Encabo bajo el título El lugar de Sender. Actas del I Congreso sobre
Ramón J, Sender (Huesca: Instituto de Estudios Altoaragoneses; Zaragoza: Institución
Fernando el Católico, 1997). Con todo el caudal de nuevas publicaciones que incluye
Espadas en la bibliografía relativa al escritor, los admiradores de éste cuentan con una
brújula de primer orden. Por otro lado, el Proyecto Sender permite ver una perspectiva
hemerográfica aún más ambiciosa, tal y como lo refleja Ester Puyol Ibort en
«Bibliografía senderiana: Nuevas aportaciones a los fondos del Proyecto Sender» (Alazet,
núm. 8, 1986, pp. 249-258).Lógicamente,
no cabe aquí una reseña completa de las obras de Sender. La lista es tan nutrida que
sólo cabe una selección, por fuerza subjetiva e injusta con la fecundidad del autor y de
sus analistas. En todo caso, la bibliografía que incluimos a continuación pretende
facilitar una visión panorámica, extraída de los repertorios que autores como José
Domingo Dueñas Lorente, Charles L. King o la propia Elizabeth Espadas han ido
confeccionando a lo largo del tiempo. Adviértase ante todo que a su magnífico esfuerzo
de catalogación se debe el siguiente panorama de títulos. |