|
Este espacio está dedicado a
Pilar Paz Pasamar (Jerez de la Frontera, 1933). Vinculada al entorno de la revista Platero, proyecto en el que participó y para el que fue decisiva su amistad con Juan Ramón Jiménez —fervoroso admirador de su obra—,
Pilar Paz Pasamar destaca dentro del grupo generacional de los cincuenta que prácticamente se inaugura en 1951 con la publicación de su libro Mara.
La dilatada carrera de esta escritora, accésit del Premio Adonais en 1953,
plasma desde aspectos herméticos y filosóficos, cercanos al misticismo, hasta
momentos de la realidad circundante. Si en un momento dado opta por una
búsqueda interior, años más tarde nos sorprenderá con luminosos versos que
indagan en las preocupaciones del ser humano y, en ocasiones, su canto
habitará lo familiar o se detendrá en las pequeñas cosas que dan sentido a la
existencia.
La mayor parte de su vida ha
transcurrido en Cádiz, ciudad que la ha nombrado «Hija adoptiva», y desde
donde nos llega su cántico, su portentosa poética, que, entre otras fuentes,
bebe de la tradición andaluza en su vertiente popular.
|
|