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Nº de catálogo:
84 |
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Descripción artística: Gran ánfora de bronce dorado y pavonado. Sobre alto basamento octogonal ornamentado con palmetas, trípode humeante con serpiente y anforillas estilizadas, descansa el jarrón. La parte interior, decorada con palmetas y cabezas de carnero. La central, con figuras de centauros, águilas sobre guirnaldas y lazo de rizadas cintas, es movible a semejanza de dos puertecillas de corredera, para dejar al descubierto los autómatas. Está representada «La Fuente de Neptuno». El dios de las aguas, con manto, corona y tridente, se halla de pie sobre una gran concha, sostenida por unas sirenas que recogen agua de varias cascadas; plantas acuáticas y otras pequeñas conchas reciben también el agua desde lo alto; al fondo, «La Barca de Caronte». La parte superior contiene la esfera de porcelana del reloj y decoración simétrica de cornucopias con frutos y espigas, hojas de acanto, macho cabrío, racimos de uvas y roleos vegetales. Las asas tienen forma de volutas, en las que se enlazan retorcidas serpientes en actitud de lucha contra enfurecidas águilas. El remate, gallonado y con palmetas, es desmontable para llegar a los mecanismos. Descripción técnica: El mecanismo se compone de una máquina francesa de platinas rectangulares, de motor de resorte de ocho días cuerda con tracción por caracol y cadena. Escape de vírgula. Sonería, por sistema de contadera, de horas y medias sobre campana. Esta manda un impulso a las doce horas, por una palanca, a otra máquina auxiliar situada a la derecha, también de platinas rectangulares, motor a resorte y con tracción por caracol y cadena, cuya misión es accionar un órgano en miniatura de flautas situado detrás de la máquina principal, la apertura y cierre de puertas y, por medio de un eje vertical, transmitir movimiento a los autómatas. Estos adquieren movimiento por un sistema de ruedas y piñones, que los hacen girar en sentido inverso unos de otros. Observaciones: Estos jarrones-autómatas fueron expoliados por las tropas
napoleónicas en la invasión francesa y recuperados por las españolas en la batalla de
Vitoria. Napoleón mandó construir una réplica, que hoy se encuentra en el Instituto
Franklin de Filadelfia. |
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