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Prólogo
«El Estado es indivisible y
también lo es el
Patrimonio de la Corona.»
(Testamento de Felipe II)
La Corona de España, impulsora de
las Bellas Artes, nos ha legado unas magníficas Colecciones que el Patrimonio Nacional
conserva promoviendo su divulgación a todos los niveles.
Los Relojes,
al igual que las demás Colecciones de la Corona, forman parte inseparable de la
decoración de los Palacios y su estudio no puede estar nunca separado de los mismos ni de
su historia.
El hecho cultural más importante es
el conjunto indivisible de bienes que constituyen el Patrimonio National, principio
elemental que resalta cuando, como en este caso y por su propia índole, se aborda un
trabajo centrado en una sola Colección.
Los Reyes de España, tanto de la
Casa de Austria como de la de Borbón, mostraron una gran afición por los relojes y en
general por todo tipo de ingenios mecánicos, y este interés, por cierto compartido por
el Rey Juan Carlos I, ha permitido que hoy podamos presentar en este Catálogo quinientas
sesenta y cinco piezas de enorme valor histórico, técnico o artístico.
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La historia de la
Colección, resumida en la introducción del Catálogo, nos habla de piezas que no han
llegado a nuestros días y cuya permanencia hubiera formado un conjunto único en el
mundo. La razón es conocida; ninguno de los palacios anteriores al siglo XVIII se ha
librado de los incendios: El Pardo en 1604, El Escorial en 1671, y, sobre todo, el
Alcázar de Madrid en la Nochebuena de 1734, infligieron a la Colección mayores pérdidas
que el uso, los pillajes y los hechos de armas.
El reloj más antiguo de
los que se conservan es el llamado «Candil de Felipe II», fechado en 1583, del Relojero
Real Hans de Evalo; pero la mayor parte pertenece a los reinados de Carlos III y Carlos IV
y son de procedencia francesa e inglesa. Sin la importancia de las grandes Fundaciones
Reales para la producción de porcelana, cristal y tapices, como la Fábrica del Buen
Retiro, la de Cristal de San Ildefonso y la Real Fábrica de Tapices, se creó en 1770 la
Real Escuela de Relojería de la calle Fuencarral, alguno de cuyos trabajos forman parte
de la Colección.
No quiero terminar este Prólogo sin
hacer un breve apunte de la organización que en el Patrimonio Nacional cuida directamente
la obra de arte y sin dejar constancia de la entrega y profesionalidad de las personas que
se ocupan de ello.
Encuadrados en el Departamento de
Bienes Muebles están los Servicios de Conservación e Investigación y el de
Restauración, que dividen y complementan sus competencias formando equipos
multidisciplinares. La catalogación de los fondos se lleva por criterios topográficos,
con una clasificación de las cédulas de conservación por ficheros correspondientes a
Palacios y Sitios Reales, y además por Colecciones, con una clasificación específica
con el objeto de disponer de una cédula catalográfica completa e individualizada. Cada
obra cuenta así con un completo expediente y con la documentación detallada de todas las
operaciones practicadas a título de conservación, investigación y restauración.
La sección de Conservación y
Restauración de Relojes y Autómatas está a cargo del autor de este Catálogo, Don José
Ramón Colón de Carvajal. Figura sobradamente conocida en el mundo de la relojería,
miembro de varias Asociaciones Internacionales, y, ante todo, un profesional vocacional
que crea escuela en una actividad poco conocida, desde su amplia experiencia y demostradas
aptitudes.
Manuel del Río
Martínez
Secretario del Patrimonio Histórico
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