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Pablo Neruda

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19041904


Pablo Neruda nace el 12 de julio en Parral, tierra central de Chile, «...donde / las viñas encresparon sus cabelleras verdes / donde la uva se alimenta de la luz / y donde el vino nace de los pies del pueblo». Allí es bautizado con el nombre de Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto. Sus padres son José del Carmen Reyes Morales, ferroviario, hijo de un pequeño agricultor con poca tierra y numerosa prole, y de Rosa Basoalto quien muere de tuberculosis en agosto del mismo año.


19061906


Por motivos de trabajo el padre se traslada Temuco, en el sur del país. De agricultor se convierte en obrero y de obrero en ferroviario, «un ferroviario de corazón». Es tan importante la profesión del padre que muchos de los elementos esenciales en la poesía de Neruda, como su fervor maderero, la humedad, la lluvia, el bosque y los insectos, son vistos desde la perspectiva del ferrocarril.

José del Carmen se casa de nuevo con Trinidad Candia Marverde, a quien el poeta llamará cariñosamente Mamadre, una mujer que fue para él «la bondad vestida de pobre trapo oscuro, / la santidad más útil: / la del agua y la harina». Con ella había tenido José del Carmen, diez años atrás, un hijo ilegítimo, Rodolfo. De este modo se restituye de nuevo la unión, pero el padre reincide en su infidelidad y concibe fuera del hogar una hija aparentemente frágil, Laura Reyes. Cuando tiene que admitir el desliz se encuentra con la sorpresa de que Trinidad acepta a la niña y la acoge en su seno. Neruda establecerá con la hermana una relación cómplice que se aprecia en la larga correspondencia que mantuvo con ella; no así con el hermano distante, con quien tuvo poco contacto. Estas circunstancias familiares quedarán registradas en los Cuadernos de Temuco.


19101910


Ingresa en el Liceo de Hombres de Temuco, para él una jaula triste donde hacía un frío polar. Allí conocerá a Gabriela Mistral, que trabajaba como maestra en el vecino Liceo de Niñas: una señora alta, con trajes muy largos y zapatos de tacón bajo, «vestida color de arena». Fue ella quien lo inició en la lectura de los maestros de la literatura rusa. En el liceo tuvo como compañero de banco a Gilberto Concha Riffo, que con el tiempo se hizo llamar Juvencio Valle. Temuco era por entonces una ciudad naciente formada por colonos y comunidades indígenas desplazadas a reducciones, con un clima lluvioso cuyo influjo atravesará sus versos.


19171917


Publica con 13 años en el diario La Mañana de Temuco su primer artículo, titulado «Entusiasmo y perseverancia», firmado como Neftalí Reyes.


19181918


En noviembre publica sus primeros poemas en la revista Corre-Vuela, de Santiago. El primero se titula «Mis ojos»; tres más aparecerán ese año en otras revistas de Temuco.


19191919


Nuevas publicaciones de poemas en Corre-Vuela. Colaboraciones en Selva Oscura, de Temuco, y otras revistas de Chillán y Valdivia, con diversos seudónimos. Participa en concursos literarios; obtiene un premio en Maule y se hace corresponsal de la revista Claridad, de orientación anarquista.


19201920


Finaliza sus estudios  en el Liceo de Temuco. Aparecen sus primeros escritos firmados con el nombre definitivo de Pablo Neruda, seudónimo que adopta por primera vez al firmar un escrito sobre el asalto a la Federación de Estudiantes. Gana el Concurso Poético de los Juegos de la Primavera de Temuco en donde se entrega con fervor a la actividad cultural, especialmente en el Ateneo Literario y la Asociación de Estudiantes. Prepara dos libros de poesía, Las ínsulas extrañas y Los cansancios inútiles, que nunca publicará y que se integrarán parcialmente en libros posteriores como Crepusculario.


19211921


Llega a Santiago, capital del país, en la tercera clase de un tren nocturno, vagamente impregnado de niebla y lluvia, pero con la aureola del triunfo. «Cuando llegué a Santiago, en marzo de 1921, para incorporarme a la universidad, la capital chilena no tenía más de quinientos mil habitantes. Olía a gas y a café. Miles de casas estaban ocupadas por gentes desconocidas y por chinches. El transporte en las calles lo hacían los pequeños y destartalados tranvías...». Allí se instala con el propósito de estudiar la carrera de profesor de francés en el Instituto Pedagógico. Conoce a Alberto Rojas Jiménez, Aliro Oyarzun y Joaquín Cifuentes Sepúlveda, jóvenes escritores que lo pusieron en contacto con el ambiente literario de la época y compartieron con él textos fundamentales de poetas franceses y pensadores como Marx, Schopenhauer y Nietzsche. En octubre obtiene el premio del concurso de la Federación de Estudiantes de Chile con el poema «La canción de la fiesta», publicado en Juventud, revista de la Federación de Estudiantes.


19221922


Primeras audiciones públicas de sus poemas, junto a otros poetas como Alberto Rojas Jiménez. Aparece su nombre en un número de la revista Los Tiempos sobre la poesía joven chilena publicado en Montevideo. Colaboraciones en la revista Claridad, órgano de la Federación de Estudiantes. Son años de agitación social y de bohemia en los que «el viejo vino hacía brillar la miseria que relucía como oro hasta la mañana siguiente». En las aulas inicia una amistad con su compañera de curso, Albertina Azócar Soto, con quien tiene un apasionado romance. Albertina Rosa fue el amor «sin palabras... el frenesí de las palpitaciones... un golpe en el rosal». A ella le escribiría cerca de ciento diez cartas y una veintena de los más famosos poemas de la primera etapa.


19231923


Abandona sus estudios para dedicarse por completo a la creación poética. Publica su primer libro titulado Crepusculario en las Ediciones Claridad y composiciones sueltas en distintas revistas, como Dionysios. Algunas figurarán en el libro El hondero entusiasta, escrito por entonces, aunque publicado diez años después; otras como el poema «Tristeza a la orilla de la noche», se convertirán en el poema XX de Veinte poemas de amor y una canción desesperada.

 

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