Con el advenimiento de los Reyes Católicos, don Fernando y doña Isabel, al trono de
Aragón y de Castilla (1474), se realiza la formación de la nacionalidad española, su
constitución definitiva, así como el molde y forma en que se desarrolló su actividad en
todos los órdenes de la vida durante el siglo más memorable de la historia de España.La
Marina, mejor organizada que en los reinados anteriores, desde un principio fue un medio
poderoso de acción contra los enemigos externos, particularmente Portugal y Francia,
motivadas en el primer caso por el apoyo mostrado por Alfonso V de Portugal a Juana la
Beltraneja que aspiraba a desposeer a Isabel del trono de Castilla, y en el segundo por el
dominio de Italia.
Respecto al mar Mediterráneo, la Marina participó activamente en el auxilio a la isla
de Rodas y a la ciudad de Otranto (1480), en la anexión del Reino de Granada (1481-l492)
con la intervención destacada de los almirantes de Castilla, Fadrique Enríquez, y
de Aragón, Galcerán de Requesens, en la conquista de Nápoles (1494 - 1505) y,
finalmente, en las de Melilla (1497), Mazalquivir (1505), Vélez de la Gomera (1508), y
Orán, Bugía y Trípoli (1509-1510). En todas estas acciones se distinguieron Pedro
Navarro, Bernardo de Villamarí, Luis de Requesens y Ramón Cardona.
En el océano Atlántico, la Marina fue la gran protagonista del descubrimiento de
América, en 1492, que puso las bases para la creación de un gran imperio
ultramarino convertido en realidad durante el reinado de Carlos I y contribuyó a la
incorporación definitiva de las islas Canarias a la monarquía (1498). Con la anexión de
la alta Navarra, Fernando el Católico, al morir en 1516, dejó asentada la supremacía
española en Europa.