Lo bueno que tienen los números, acabamos de verlo, es la precisión sin matices. No como las palabras, que con frecuencia aparecen cruzadas de malentendidos y dobleces, a veces inocentes y a veces no.
La siguiente noticia es un perfecto ejemplo de lo que contamos. El titular, «Los 500 de Patricia», lleva erróneamente a pensar que Patricia Gaztañaga celebra la emisión número quinientos de su programa. Pero ya decimos que se trata de un error, basta con leer el cuerpo de la noticia para reparar en que lo que realmente celebra la presentadora son los 500 años de emisión
de su programa que, en estos tiempos en que prevalece la
dictadura de las audiencias, no deja de ser una hazaña
ciertamente notable.
Es indiscutible que los avances médicos van cada vez más lejos —no hay más que ver cómo se conserva la propia Patricia con sus 500 años—, haciendo que la esperanza de vida no parezca tener límite. A cambio, la niñez también se retrasa de forma proporcional. Así, se dan casos como éste de Sevilla, en el que se narra la historia de un bebé de ¡21 años!, que resultó ileso tras caer de un segundo piso.
En el extremo contrario tenemos a la princesa Magdalena de Suecia,
una belleza de sangre azul que se inclina por los jovencitos, como
ese de cuatro meses con el que al parecer convive; un verdadero ejemplo de precocidad ignoramos si habitual entre los jóvenes suecos.
Estamos habituados a que cada vez ocurran cosas más raras. En la siguiente información, por ejemplo, se cuenta cómo una familia espera el nacimiento de su bebito ¡de año y medio!
Un bebito que, suponemos, nació prácticamente escolarizado.
A partir de ahí podemos creernos prácticamente cualquier cosa.
Incluso la propuesta del grupo socialista valenciano que pidió que se garantizara el
aborto a los doce meses, lo que evitaría el nacimiento de bebitos de año y medio, entre otras cosas.
Y también las declaraciones de la cantante canadiense Celine Dion, cuyo marido ha intentado concebir un progenitor,
o la historia de los padres recién nacidos de la parroquia de San Valero Obispo y San Vicente Mártir, en Valencia.
En el escurridizo país del lenguaje no es lo mismo ser inscrito recién nacido por sus padres, que ser inscrito por sus padres recién nacidos. Aunque a estas alturas tampoco creo que nadie se sorprenda de que esta última posibilidad sea realmente la correcta.
Respecto de la siguiente información, no tenemos más explicación que los ya mencionados avances médicos, en este caso en el terrero de la reproducción asistida, que permiten a un matrimonio de 40 años tener 6 hijos de entre 12 y 15 meses que ustedes me contarán la trabajera.
No se sabe que es mejor, si tenerlos todos seguidos como la pareja que acabamos de ver, o esas diferencias de edad que tampoco pueden ser buenas. Vean los dos hermanos, uno de seis años, el pequeño, y otro de 134, el mayor, mayorcísimo.
Es cierto que la longevidad de los nacidos en los países de la Unión Europea empieza a ser sólo reseñable a edades realmente exóticas. Sirva de ejemplo este hombre de nacionalidad portuguesa que a sus 321 años
es detenido por la policía tras una trifulca en un bar. Los motivos de la detención rayan lo antológico: se negaron a servirle unos bocadillos que no iba a pagar, y rompió varias piezas de una vajilla. Y eso camino de los tres siglos y medio. ¡Qué naturaleza!
Se sabe que el de la restauración y la hostelería es uno de los sectores donde las cosas son más laxas respecto a la edad. Así, según se lee en el siguiente anuncio, se demandan ayudantes de cocina ya desde los dos años a los que, además, se les exige experiencia. Ustedes me dirán la experiencia culinaria que puede tener un niño de 2 años, más allá de la papilla de cereal hidrolizado y la pera pelada.
No es de extrañar que, a modo de compensación, la vida laboral en los restaurantes se extienda a veces hasta edades realmente
inesperadas, como esta cocinera de entre 25 y 235 años. Esperemos que el contrato que le ofrezcan sea por lo menos indefinido.
Aunque caso de no ser así, y si las condiciones laborales no son las adecuadas, se puede optar a este otro puesto de secretaria siempre, eso sí, que se hable euskera e inglés, se resida en la comarca del Bidasoa, y que se no se superen los 290 años.
Confusiones de este tipo son las que justifican la reiteración sólo aparente del siguiente titular. Hace bien en insistir el diario en que la olimpiada juvenil está orientada a los jóvenes porque podría darse el caso de que se presentara algún joven de 290 años de la comarca del Bidasoa y plantear
problemas de organización.
Un mundo también extraño, por cierto, el de las actividades deportivas
donde a veces es necesaria una gran inversión para unos
resultados más que mediocres. Cuenten conmigo: 600 congresistas, 320 deportistas, 120 voluntarios, 150 dirigentes, 30 árbitros… Más de 1200 participantes para un total de ¡25 espectadores!
Y que conste que la olimpiada juvenil puede considerarse un éxito, a pesar de tan magros resultados, sobre todo si los comparamos con los del
Día del
Minibasket.
Es obvio que al tratarse de minibasket tampoco se le puede pedir grandes cifras.