|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|||
En una entrevista concedida al diario
mexicano La Jornada, el 18 de abril de 1996, Monterroso disertaba
acerca de los diferentes animales humanizados en sus fábulas y se le
preguntaba qué animal, de los no incluidos, le habría gustado tratar. El
autor contestaba que el lobo y añadía con su característico humor,
evocando a Leibniz: «por aquello de que el hombre es el lobo del hombre».
Lo contrario de esta afirmación se plasma en el último libro publicado por
el autor guatemalteco, Pájaros de Hispanoamérica (2002). En
efecto, este volumen recoge treinta y siete textos que plasman otros tanto
retratos (incluido el suyo propio) de treinta y seis escritores
latinoamericanos coetáneos suyos para rendirles un homenaje de admiración
y de amistad. Escritores convertidos en pájaros por obra y gracia de la
hermosa metáfora, que Monterroso confiesa haber extraído del maravillosos
texto precolombino Popol Vuh, que preside el volumen y dice: «Y sus
hermanos mayores se admiraban de ver tantos pájaros». A propósito de esta
recolección de textos biográficos señala en el «Prólogo»: «Los pájaros que
aquí aparecen fueron atrapados por mí en momentos muy diferentes de mi
vida y de sus vidas, con mi pluma como único testigo. Teniéndolos
enjaulados en diversos libros en los que conviven con especies de otros
continentes con las que se entienden bien y a veces mal, quiero ahora
ponerlos en un mismo recinto, en el cual, si no libres, estarán por lo
menos con los suyos, sin saber si todavía así aceptarán vivir juntos, cosa
difícil entre volátiles de diferentes géneros y aun del mismo».
De manera que Monterroso se afilia, esta vez definitivamente, a una genealogía de personajes que tras tener en común las mismas raíces geográficas y culturales, también participan de la misma empresa que la especie de los pájaros: todos ellos escriben y, en sus palabras, cantan, vale decir, engrandecen la literatura en lengua española y también la universal con la magia de sus palabras, de sus textos, de su tarea creadora. Comienza la selección de retratos con el de Ernesto Cardenal, a quien precisamente, el autor había evocado en La palabra mágica en un texto que llevaba por título «Recuerdo de un pájaro» y que evocaba al poeta nicaragüense como un pájaro tropical, exótico, brillante e inteligente, predispuesto a cantar las bellezas, pero también las tristezas de la vida en su obra. A este le siguen otros pájaros, unos muy famosos y conocidos por sus cantos, otros menos, porque se han quedado en la antesala de la fama literaria. Entre los primeros: Miguel Ángel Asturias, Jorge Luis Borges, Juan Rulfo, Julio Cortázar, Ernesto Sábato, César Vallejo, Luis Cardoza y Aragón, José Emilio Pacheco, y Juan Carlos Onetti; entre los segundos, Manuel Scorza, Ninfa Santos, Rubén Bonifaz Nuño, José Coronel Utrecho, René Acuña, Adam Rubalcava, Tarcisio Herrera Zapién y Carlos Illescas, por mencionar algunos.
|
|||
|
|
|||
|
| Portada del CVC | Centro
Virtual Cervantes |
|||